TU CELULAR ES UN ESPÍA

6 AM. Todavía no salió de su casa. Desayunando o durmiendo, no es un dato importante, pero sí sabemos que su día ya empezó.
6,49 AM. Llegó a las inmediaciones del tren, a algunas cuadras de su casa.

8.23. Llegó a retiro, “Rumbo a #fsoc”, son sus palabras! No hay dudas de que entró al subte.
8.55. Llegó al aula…

Saca fotos, se conecta a internet, graba sonidos, tiene aplicaciones para editar imágenes, manda mensajes de texto, suma, resta, divide, en algunos se puede ver televisión, en otros solo se escucha música. Hay quienes dicen que también se pueden realizar llamadas con él, pero nos estamos olvidando de su función principal.

Sí. Todos nuestros movimientos son observados, y no estoy haciendo alusión a ninguna cuestión religiosa.

Puede que ni nosotros nos acordemos donde estábamos a las 8.55 del 18 de marzo de 2009, pero existe la posibilidad de que esté archivado en una base de datos.

Hay una explicación técnica. Desde que el uso del celular se hizo masivo, las empresas de telefonía móvil son conocedoras de todos nuestros movimientos. Los celulares se conectan y desconectan de las redes tantas veces como crucemos la calle: de casa al trabajo, del trabajo al club.


El tema vio la luz después de que Malte Spitz, un jóven militante del partido verde alemán, obligó a la justicia a que su compañía telefónica “Deutsche Telekom” le revele todos los datos que tuviera sobre él.

Según declaraciones al diario Página12, “el perfil digital permite saber cuándo Spitz cruza la calle, cuándo toma un tren, cuándo está en un avión, dónde estuvo en las ciudades que visitó, cuándo trabajó, cuándo durmió, cuándo mandó un mensaje de texto, a qué cervecerías fue”.


Suena lógico. Cada vez que el teléfono se apague por la noche, se considera que está durmiendo. Cada vez que se conecte a otras redes, se interpreta que está en movimiento y, dependiendo la red, sabremos donde estáNi hablar de la información que él mismo haya subido a las redes sociales.

Montado sobre un mapa de GoogleMaps se ha confeccionado una aplicación que permite ver todos los movimientos de Malte Spitz. Cuantos mensajes mandó, cuantas llamadas hizo, donde se encontraba cuando subía informacion a Twitter o Facebook, es decir… ¡Todo!

Pensar que ésto mismo está pasando con nosotros, minuto a minuto, es difícil de asimilar. Pero lo cierto es que resulta verosímil y, ahora sabemos, cierto.


En la vida moderna llevar un celular en el bolsillo, es tan común como llevar calzado.
Lo importante es que por el momento, no hay información precisa de que las empresas Argentinas, estén registrando estos datos. Pero es sabido: todos nuestros movimientos están a su disposición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *