La medición, una regla de la política actual

La aparición del rating ha obligado a todos los programas televisivos a seguir su lógica, y el ritmo vertiginoso que ésta conlleva no se hizo esperar. Ya que los discursos políticos han entrado en zona de medición palabra por palabra… ¿Se puede afirmar que las campañas políticas han sido absorbidas por la lógica del rating?

Con la llegada del nuevo milenio, en la TV se empezó a implementar lo que hoy es una herramienta básica en cualquier productora televisiva: El rating minuto a minuto. Si bien desde antes el rating era una herramienta constitutiva de un programa de televisión, a partir del conocimiento instantáneo de la cantidad de audiencia, los contenidos de los programas mutaban al ritmo del minuto a minuto.

Se puede afirmar, que los programas constituyen y moldean sus rutinas en el mismo momento que se están ejecutando: Notas que se extienden por demás, visitas que se reducen sobremanera; son repercusiones claras del  ‘minute by minute
Los fenómenos de la fugacidad y la dispersión, son características claves de estas épocas. La aparición del twitter representa el mejor reflejo de ésta realidad. Las audiencias ya no son fieles a sus programas, la variabilidad del rating, inclusive en sus picos y depresiones, dan muestra de ello.
Ésta ley del rating ha contaminado muchos otros ámbitos. Los politicos moldean sus discursos, los planifican a partir de palabras clave, y evitan ciertas terminologías acorde a la medición que van teniendo.
En la campaña por la ciudad, muy notoriamente pudo verse una acatación total, por parte de ambos contendientes a las leyes del minute by minute.

Un gran cambio de paradigma en la estrategia de Daniel Filmus y un Mauricio Macri que elegía sus apariciones acorde a los números. Sus propios colaboradores admitieron antes de la segunda vuelta: “Como están los números, no va a haber debate”. ¿Para qué arriesgarse a perder imagen, estando arriba? Parecería ser la premisa.

En el caso del candidato del Frente Para la Victoria, la constitución de la campaña a través de la medición, fue más notoria:

En la primer imagen se puede observar un mensaje de confrontación: “Llegan los que sí pueden” haciendo alusión a las falencias del oficialismo distrital. En ese entonces, el gobierno nacional kirchnerista, seguía con su línea de confrontación que le aseguraba propia identidad. El clima de multitud kirchnerista estaba en su auge.
Luego del abultado triunfo macrista, los números le dieron la espalda a la campaña confrontativa, la intención de voto tendía a bajar y el cambio del diseño propagandistico no se hizo esperar.
Luego de la esperada derrota en segunda vuelta, el mensaje del ya ex candidato a jefe de gobierno, fue más conciliador. Símil al discurso de cristina en campaña.

Decir que Macri junto a su asesor de campaña, Jaime Durán Barba, ha compuesto su discurso mediante la lógica del rating es un acierto que está a la vista.

Claro está que la lógica publicitaria, trazada por el rating, ha llegado a la política hace mucho tiempo. No está en discusión que la ideología de los políticos no cambiará por sus malos números, pero si estamos seguros, que si los números no lo favorecen, será un buen motivo, para dar vuelta la página.

Lo cual ratifica que el único sentido de una campaña, es la victoria. El único fin del proceso político, es el triunfo. Quizá el partido gobernante lo sepa mejor que nadie: “Frente para la vitoria”. No importa el contenido, importa la victoria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *