La realidad con anteojos/antojos: El Pakto

Luego de la polémica por la salida repentina de Mike Amigorena, se estrenó “El Pacto”, en la pantalla de América. Mañana a las 23hs se emitirá su 4ta entrega de las 13 que componen el ciclo.

La idea de la serie es representar cómo fue “apropiada” Papel Prensa. Bañar de significado lo sucedido. Más allá de los datos formales y el caso “Papel Integral”, – como se llama en la ficción – la serie retrata con ateojos kirchneristas, el desenvolvimiento de la sociedad (porteña) de estos días. Relata situaciones en la calle, en la facultad y describen comportamientos estereotipados. En otras palabras, con dos apariciones uno ya sabe cual es kirchnerista y cual no.

Los “ambiciosos” = Clarín

Acerca de sus estereotipos:
La protagonista de la historia es Lucía Cordova, el personaje interpretado por Cecila Roth. Ella es una abogada que dicta un seminario sobre la ley de medios en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA, para alumnos de Comunicación. Transmite un mensaje de compromiso con la realidad, posee un discurso bien kirchnerista, altamente polarizado, siempre marcando lo que está bien y lo que está mal. Observemos su primer aparición:

“Hay quienes piensan que el presente no tiene un atrás, no tiene un pasado. Y se proyectan ambiciosamente. Hay otros que entienden que el presente es producto de un pasado y se interesan en él. Yo estoy parada en éste lugar”.

Los “comprometidos con la realidad” = K

Aquí hay un fuerte mensaje a los jóvenes. Por un lado los ambiciosos, la corpo. Por otro lado, los comprometidos, los que sí se interesan en la realidad. Entre los alumnos, esta polarización de pensamiento, queda puesta en evidencia. No solo durante el monólogo de Roth, donde los paneos según el discurso se dirigía a uno u otro de sus alumnos. Si no también, mediante las intervenciones de los mismos.

Por un lado, la parejita de militantes kirchneristas. Que se los muestra como interesados en el pasado. “De lo que pasó nos tenemos que hacer cargo todos”. Por el otro, el par de opuestos. Fiel a la política comunicacional kirchnerista, tiene que haber algún enemigo. En éste caso es retratado por un joven que parece responder al primero de los dos paradigmas que ensayó la profesora. “Yo no me tengo que hacer cargo de nada”.

Entre el que no se hace cargo y el que sí se hace cargo… ¿Con quién nos quedamos? El discurso kirchnerista siempre te pone en aprietos.

El hijo de la profesora y su futura esposa

El hijo de la profesora se está por casar con un personaje que se muestra como recién llegado de Cris Morena group. Lee Clarín. En el segundo capitulo queda en evidencia ya que va a comprar el diario y sutilmente camina con el diario de “El Grupo” unas cuadras. Ya saben todo. Tiene una fuerte pelea política con la madre, ya que a él “no le interesa participar de la realidad” o por los menos ésa es la visión desde el kirchnerismo.

De esta forma, la serie nos muestra las tres posturas. Por un lado los militantes que decidieron participar de la realidad que les tocó. Por otro lado, los que “no se comprometen” y por el otro, un tercer paradigma, el del hijo. Una persona que se está por casar, quiere formar una familia y le va “bien”. Trabaja en un estudio de abogados y tiene ambiciones materiales. No le interesa la política. “Todos los gobiernos son iguales” dice.

En el más imaginable de los desenlaces, la serie va a retratar la transformación del hijo de Cecila Roth en kirchnernerista. En conjunto con la historia oficial de Papel Prensa.

El mensaje, lo más importante, será trabajado en Fronesis una vez emitida toda la saga.

Ver El Pacto

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