PERIODISTA-CAMARERO: TODA UNA CRISIS PROFESIONAL

Es periodista pero trabaja 11hs en un bar para poder pagar el alquiler. En un cortometraje retrató sus procupaciones laborales, “¿soy periodista o camarero?”.

Semanas atrás realizó un cortometraje contando su historia. “Nacho” se recibió de periodista. Es la actividad que lo apasiona. Pero considera que “el periodismo es una estafa piramidal”, ya que es “imposible vivir de eso”. La mala situación que atraviesa su país empeora las cosas. Lo obliga, aunque ilegalmente, a trabajar 11hs diarias en un bar como camarero.

“Me repito constantemente que soy Periodista. Tengo miedo de olvidarlo”, dice José Ignacio Palleja, un madrileño de 25 años, en el video que subió a la web el 22 de diciembre último.

El cortometraje narra un día en la vida de él. Con impronta artística y documental, muestra fragmentos del periodista trabajando como camarero, y cuenta su angustia: “He estudiado, me he formado y uno siente que no ha cumplido en nada de lo que se esperaba… No hago nada de lo que sé que puedo hacer bien”.

Le cuenta a este cronista que decidió empezar a filmar a modo de desahogo. “Es una buena forma de contar lo que se siente”, y explica: “No creo en una justicia universal, nadie va a recompensar mi esfuerzo”.

El montaje lo hizo con un amigo que, especializado en cine, comparte la misma sensación de desconcierto que Nacho. “Siempre que nos juntabamos era para hablar de nuestro descontento laboral”, señala. Agrega que “luego decidimos empezar a contar lo que nos pasa”.

Sabe que el cortometraje generó identificación entre los jóvenes que así lo expresaron en las redes sociales. Sin embargo, afirma: “No quiero ser vocero de nadie. Simplemente he tratado de mostrar mi caso y retratar en la alienación que se vive”.

Según registró el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), los desocupados en España se incrementaron en un 7,86% en 2011. Al respecto, Nacho señala que además de la mala situación española, “el periodismo vive su propia crisis con mucha precariedad laboral, muchos semiempleados”. Transformando la profesión en un imposible.

En todas partes. Javier Perotti es mendocino y se siente representado con la historia de Nacho. Posee un currículum intachable. Luego de recibirse en relaciones internacionales, aprobó tres posgrados, uno en Barcelona. Y, además de hablar 4 idiomas, realizó 65 cursos complementarios alrededor de todo el mundo.

Le dice a Fronesis que su realidad cotidiana es “una intensa búsqueda laboral”. Explica con preocupación que “sin trabajo no se puede proyectar ninguna vida, solo pienso en eso”.

Desocupado hace 2 años, envió cartas, mails, curriculums, publicaciones en los diarios y se suscribió a todas las webs de búsqueda laboral. “Me contacté hasta con concejales”, agrega. Estima que llega a mandar hasta 50 ofrecimientos por día. Habla de “concursos digitados” por acomodos y remata: “por más que uno quiera laburar enserio y dignamente, no se puede”.

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