EL DRAMA DE LOS AFRICANOS EN ARGENTINA “LA BARRERA ES NUESTRA PIEL”

Cualquiera que caminó las calles de Buenos Aires, seguro se cruzó con algún africano. Valija en mano, venden pulseras, collares o anillos. Víctimas de persecuciones políticas, religiosas o de crisis sociales, encuentran en Argentina la posibilidad de obtener un refugio y escapar de la muerte.

Liniers, Once y Constitución son los barrios porteños en los que se instalan para vivir y trabajar. Sin embargo, están presentes a lo largo y ancho del país. Para la mayoría, la rutina es la misma: cada mañana, se levantan temprano y antes de salir de sus pensiones toman una valija repleta de alhajas y van a plazas y avenidas para trabajar como vendedores ambulantes.

Todos tienen la misma mercadería al mismo precio, lo que en algunos despierta sospechas. Pero sus maletines llenos de anillos dorados, relojes de imitación y lentes coloridos, encubren una triste realidad.

 

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