PARA ENTENDER LA MATRIZ ABSURDA DEL FUNCIONAMIENTO FERROVIARIO


En la semana de la tragedia de Once, todos nos hicimos un poco expertos en tema ferroviario. Si te quedaste afuera, aquí va una serie de datos que nos ayudan a entender el fenómeno.


En un informe de Ramón “Moncho” Indart se detalla que el Grupo Plaza recibe mensualmente 55 millones de pesos del Estado argentino, 37 millones por los trenes y 18 por los colectivos. 


Pero a su vez, los hermanos Cirigliano, quienes poseen el grupo Plaza y TBA (Trenes de Buenos Aires), también son dueños de Emfer (Emprendimientos Ferroviarios), empresa que fabrica material ferroviario, por ejemplo vagones. Y de TASA (Tecnología Avanzada de Transporte) que fabrica colectivos.


En otras palabras, son dueños de los transportes y de las empresas que los reparan.


Sebastían Cincuerri es diputado por la Coalición Cívica. Experto en la materia, en 2009, declaró: “El Estado le otorga a los Cirigliano la cantidad de dinero que se necesita para arreglar los trenes. Ellos después eligen a qué empresa contratar. De esta manera se sortea la Ley de Contabilidad y el Estado no controla absolutamente nada”.


Por lo tanto, reciben un doble subsidio ya que el estado no solo le otorga fondos a TBA y Plaza, sino también a las empresas que reparan los trenes “para no trasladar los costos a la tarifa” reconocieron en la empresa. De este modo, la necesidad social del transporte, se transforma en un verdadero negocio redondo para los Cirigliano.


A su vez, la empresa debe invertir para mejorar el transporte. Se estima que un km de vía tiene un costo de medio millón de pesos. En caso de no invertir, la empresa debe pagar multas al estado. Y para colmo, para la empresa es más barato pagar multas que invertir.


Crecimiento exponencial. Parece haber un solo modo de entender cómo los Cirigliano se hicieron del monopolio del transporte: al calor de concesiones, subsidios y favores personales.


La empresa, que comenzó en 1959 con Nicola Cirigliano, inmigrante de Vaglio Basilicata, Potenza (sur de Italia), tenía el interno 16 de la línea 295, cubriendo el recorrido Palermo-Avellaneda. Hoy tiene 4.340 empleados en el país y algunos cientos en el exterior. Son dueños del 40% del transporte metropolitano.


Con la firma del entonces presidente Menem, en 1994 le adjudicaron TBA. Trenes de Buenos Aires (TBA), fue la empresa de transporte que más recibió en materia de subsidios. Su crecimiento exponencial en la época menemista, no cesó durante el kirchnerimo y la corrupta matriz de desarrollo se potenció.


Ricardo Jaime fue el secretario de transporte digitado por Nestor Kirchner. Desde su cartera debía custodiar el funcionamiento de la empresa de Cirigliano. Las ambiciones de Jaime hicieron que un avión de Cirigliano, el jet Citation 501, sea utilizado como transporte de placer con viajes familiares a Florianopolis.


En limpio: quien debía custodiar al grupo Cirigliano, invitaba a su familia a pasearse en un jet de ellos.


El gran problema. Luego de la tragedia de Once, no faltaron las voces que piden la estatización del servicio. Juan Manuel Abal Medina, el flamante jefe de gabinete, habló ayer en 678 y argumentó que “el costo del mantenimiento es muy elevado y no hay que tomar decisiones apresuradas”.

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