Adentro de Causa de Noticias

En reiteradas publicaciones comenté en este blog, que hace una semana lanzamos Causa de Noticias.

Para llegar a publicarla como habíamos planificado, tuvo que pasar por el trabajo de una diseñadora profesional. El día de cierre, fui a su casa para que trabajemos juntos.

Resulta que en pleno trabajo de diseño, encontré errores en los textos. Entonces agarré una hoja que tenía en su escritorio, la dí vuelta y empecé a anotar. Nos quedamos muchas horas terminando el diseño, el tiempo nos corría.

Ya con la revista diseñada, me fui a mi casa. Agarré esa hoja, corregí todo lo que había anotado. Esa hoja estuvo en mi escritorio hasta hoy, que la estaba por tirar, cuando por curiosidad la dí vuelta. Del lado impreso, estaba un texto que yo le mandé a Carla, la diseñadora, cuando le entregué el archivo. Recuerdo que era la respuesta a su pregunta: “¿Cuál es el concepto de diseño?”

Texto:
“Lo tendrás que deducir de la siguiente explicación: Causa de Noticias es una revista que encarna un género nuevo. No es periodismo tradicional, pero es periodismo. No es la revista Noticias, pero tampoco es la revista Predicciones. No es holística, es algo nuevo.


Por eso el diseño tiene que estar muy alejado de revistas de alimentación o respiración. No es “cuerpo sano, mente sana”. No es “aprendé a cocinar macrobioticamente”. Es “La mala alimentación provoca deficiencias cerebrales” y seguido a la noticia, la causa redactada en términos simples y atractivos. Es periodismo. Es filosofía y astrología kármica para todos.Tenemos que llegar a un público nuevo.


(..) Indicaciones sobre la tapa, ilustraciones e información del diseño (…) “Igual no quiero que me respetes. Tomá decisiones. Asumí riesgos, inclusive, haciendo perfecto lo que te pido puede salir mal. Por eso, quiero que tomes tus decisiones y sigas, sin vueltas, tus propias convicciones.


Por último, como le dijo Jorge Lanata a sus periodistas en su redacción nueva: Pensá que con cada página tenemos que cambiar el mundo.

Los otros Rodolfo Walsh

La primera vez que dialogué personalmente con Ramón Indart fue en una reunión pactada. Lo recuerdo muy bien. Nos juntamos enfrente de la facultad. Fue a eso de las 7 de la tarde, cuando yo salía de cursar y el ingresaba. Nos fuimos a tomar un café y a charlar.

Recuerdo que me alertó de muchas cosas sobre el oficio. Muchas que me quedaron resonando hasta hoy y, espero, me acompañen en toda mi carrera. Reconozco que me fui a mi casa con ideas distintas de las que entré al bar. Puntualmente por dos conceptos: en primer lugar, mientras yo esperaba que haga énfasis en la redacción, es decir, en no cometer errores para escribir, ni lo mencionó. Se lo pregunté y me dijo que eso se aprende con la práctica. Por el contrario en lo que sí estaba interesado, es en transmitirme que no se puede laburar sin códigos y que caiga en la realidad de lo que es hacer periodismo.

Códigos. “Con una nota se puede perjudicar a mucha gente o, por el contrario, modificar pequeñas realidades”, señaló. Entonces recordé una nota que él hizo. Era sobre una inmigrante cubana que pedía asilo en Argentina, y se lo negaban. Dada la repercusión, “aceleraron todo”. Modificó una pequeña realidad.

Supongo que hacer una nota, exclusivamente, para modificar una realidad es tergiversar el motivo del periodismo, que es informar. Un periodista no es el Chapulín Colorado. Pero si lo lográs, mejor.

RW. La otra cosa que, finalmente, me hizo entender de qué se trata ser periodista es algo que conversamos. “Hay una tendencia en los pibes que estudian periodismo a querer ser Rodolfo Walsh”, ensayó. “Hay que sacarselo de la cabeza porque cuando entras a laburar se te caen las utopías”, razonó.

Debo reconocer que en ese momento no estaba muy de acuerdo. Yo pienso que se puede cambiar el mundo, cada uno desde su lugar. Pero pasado un tiempo de maduración de esa idea, entendí lo que me quiso decir: nadie puede ser ni parecido a Rodolfo Walsh, porque el contexto es otro, la tarea es otra.

Rodolfo Walsh es el icono de la lealtad a la verdad. Fue el sí entre tantos no. Quien prefirió morir antes que mentir o callar. Pero RW vivió durante la dictadura. Ejerció antes y durante. Pero hoy las cosas son distintas. Estamos en una democracia representativa.

¿Qué haría un periodista como RW en el día de hoy?

Supongo que luchar por la transparencia y la justicia sin ceder ante las presiónes. Me lo imagino infiltrandose en todos lados e investigando sin dormir. Investigando casos de corrupción porque, en definitiva, fundamentalmente para eso está el periodismo. Para informarle a la sociedad qué hacen nuestros funcionarios con nuestra plata.

Imagino que RW, lo que no pueda publicar en su diario, lo publicaría en su blog o en su libro. También pienso que se cagaría en la ley antiterrorista o en la distribución de la pauta oficial, simplemente publicaría todo. Absolutamente.

Además, muchos repudian a los periodistas que ejercieron durante el proceso. Les dicen cipayos, vendepatrias, cómplices del genocidio, etc cuando laburaban con un arma en la cabeza. ¿Eso no es de cagón? ¿Criticar a alguien que labura amenazado de muerte?

Entonces entendí que salvar vidas no es tarea de periodistas. Que voltear gobiernos tampoco, y mucho menos defenderlos. La tarea del periodista que vive en democracia representativa es, justamente, relatarle a la sociedad cuál es el accionar de nuestras autoridades o representantes. Muy distinto a lo que vivía RW.

Y es una cuestión muy simple. Un tipo que labura en una oficina de 9 a 18, no tiene tiempo para hablar con CFK y preguntarle qué piensa hacer con la inflación. Para eso está el periodista. Y estará en la habilidad, en el olfato, en los códigos de cada uno, conseguir buena información.

Por supuesto que CFK, ni lo que sucede, está en tu escritorio. Por eso, otra de las cosas en las cuales enfatizó Moncho (Ramón Indart) es en salir del escritorio. “Las noticias no van a llegar a tu computadora”. Por suerte para mí eso no es problema. Soy inquieto y odio el trabajo de oficina.

Todo esto para decir que hoy se cumplen 35 años de la desaparición de Rodolfo Walsh. La desaparición del periodista y el nacimiento de la leyenda.

En un día tan especial para la profesión, me acuerdo de todas estas cosas. De Moncho y de otras personas que no cité pero que también me están ayudando a transformarme en periodista, como Germán, (que no sé cómo me soporta aún), o JM, El Faco, Mansilla, Aikawa, Carlos Russo, de Perfil.com. O Pablo de León de Clarin.com que siempre tira buenos consejos. O Alconada Mon y Mariano Obarrio de La Nación que me empujaron en un principio y siguen mis notas. Por supuesto Payito, Rodis y Darío Gallo, ex´s Libre´s a quienes diariamente les torturo la cabeza pidiendoles consejos.

No sé qué hubieran hecho todos ellos de ejercer en la dictadura. Pero sí estoy seguro de lo que hacen hoy: periodismo como el de Rodolfo Walsh, 35 años después.

Hoy no hay izquierdas ni derechas, sólo Nunca Más

 

Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.

Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar.
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.

Todos los muertos de la Amia
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.

La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.

“Bandidos rurales”, 2001

Denuncian que “modificaron la escena de muerte” del operario de subte

Daniel murió electrocutado mientras trabajaba. Hoy sus compañeros pararon dos horas todas las líneas.

Diego Martinez murió el martes en el taller de la línea D, en la estación de Congreso de Tucumán, en donde trabajaba. Esa muerte fue la que desencadenó la interrupción del servicio esa noche y hoy derivó en un paro de dos horas en todas las líneas. Los trabajadores responsabilizan a la empresa por el incidente fatal y hasta dijeron a Perfil.com que se habría modificado la escena donde se hallaba el cadáver.

Los compañeros de Martínez estiman que un cable desoldado le produjo una descarga que terminó con su vida y aseguran que, en esas condiciones, el trabajo era una bomba de tiempo.
Diego, padre de un niño de 1 año, ingresó a trabajar a las 10 de la mañana del martes, como todos los días desde hace 5 años. Su jornada laboral concluía sin sobresaltos a las 4 de la tarde pero decidió quedarse para compensar días de licencia.


Seguir leyendo en Perfil.com.

Causa de Noticias, capítulo 1

Y así comienza CAUSA DE NOTICIAS. La revista que cambiará el mundo.Con una incipiente aparicion digital en sus cuentas de twitter y facebook. Con una precaria página web.

La publicación quedo mejor de  lo que esperabamos. Aunque sabemos que es el piso. El próximo paso es mejorar el sitio web y ponerse en contacto con los suscriptores. Su opinión es muy importante para crecer como proyecto. Sabemos que sin oídos no hay progreso.

La revista es gratuita. A partir del próximo número, en 3 meses,  solo podrán acceder al archivo de la revista, quienes estén suscritos. De ese modo podremos proyectar la cantidad de impresiones a futuro. Saber con qué cantidad de lectores contamos.

Traté de hacer esta revista en 2010 y no pude. Tal vez no conté con el grupo necesario. Tal vez no supe como conducirlo, o por donde empezar. O no me encontraba con los conocimientos y la práctica suficiente para moldear una nota y titular.

Lo cierto es que si esto va tomando forma, y se puede publicar, es porque ese grupo está. Muchos otros se irán incorporando a medida que vaya creciendo la revista. Pero no dejo de estar agradecido por el esfuerzo que hicieron para que esto comience su rumbo.

Ajustense los cinturones, aquí vamos!

10 tips para periodistas

1. Nunca, nunca, asumas nada.  Jamás asumas absolutamente nada, siempre corrobora todas las informaciones que manejas. Desde cómo se escribe un nombre o apellido hasta la legalidad de alguna acción de un Ayuntamiento. Seguramente, el 99% de tus conclusiones anticipadas sean correctas, pero es ese 1% el que hará que pierdas toda credibilidad.


2.
 Cuando no sabes qué pasa, pregunta a tu fuente. Ser despistado no es tan malo como estar equivocado. Así que no temas al preguntar qué dijo el juez al pronunciar una sentencia o a qué se refería el político en su discurso. La mayoría de las fuentes estará contenta de aclarar cualquier duda para evitar que se difunda la información con errores.


3.  Haz siempre tu tarea.  El periodista siempre debe estar preparado y conocer el tema al que se enfrenta. Es fundamental que conozca el qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué de los hechos que cubre.


4. Conoce la dirección de los lugares a los que te diriges.  Este es un consejo tanto para jóvenes como para veteranos. Algunas veces llegar cinco minutos tarde marca a diferencia entre un excelente reportaje y uno terrible. Así que aprovecha las ventajas que dan herramientas como Google Maps  para verificar antes de salir a la calle las dirección a la que te diriges.


5. Nunca hables con alguien sin saber quién es.  No hay nada peor para una personalidad pública que un periodista le pregunte cómo se llama. Saber con quién se habla es fundamental para usar citas en el texto e incluso para lograr esos cinco minutos de entrevista que marcarán la diferencia en la noticia.


6. Ten conocimientos de los hechos que cubres.  Una noticia sin contextualización es inútil para los lectores. La mayoría de los editores o jefes de redacción no tienen tiempo para sentarse a explicarle a cada uno de los redactores el contexto de los acontecimientos que necesitan cobertura. Así que antes de salir a cualquier pauta haz una búsqueda para documentarte sobre el contexto histórico del hecho que vas a cubrir.


7. Aprende de memoria el libro o manual de estilo del medio en el que trabajas. Nada molesta más a los editores que leer un trabajo repleto de contradicciones de estilo. Los periodistas deben saber cómo abreviar los nombres de las calles y avenidas, cuándo se escriben mayúsculas o minúsculas o cuándo una cifra debe escribirse en letra o en número.


8. Obtén la mayor información que puedas de tu fuente en la primera entrevista. Es importante que los periodistas respeten el tiempo de sus fuentes. La mayor parte de las veces hay margen para llamar por segunda vez para aclarar alguna duda. Sin embargo, nada garantiza que se obtendrá la respuesta antes del cierre. Así que cubre tus espaldas y jamás culmines una entrevista sin saber todo lo que necesitas.  

Los últimos dos consejos son sugerencias de los lectores:
9.  Ten siempre un “plan b”.  Los pen drives, discos duros, grabadoras y baterías siempre dejan de funcionar en el momento menos indicado. Así que no solo grabes la entrevista, también toma notas. Revisa constantemente tus artilugios de trabajo y al llegar a la redacción haz varias copias de seguridad.
10. Siempre lleva contigo un lápiz. Un consejo de periodistas que han trabajado en condiciones extremas: los lápices no chorrean, se congelan o se quedan sin tinta. Siempre lleva contigo un lápiz de grafito número dos. 

Fuente: Stuff Journalist