Martín Becerra: “Ser periodista militante contra el estado, no es lo mismo que desde el estado”

El domingo último, el diario LA NACIÓN, publicó una entrevista del periodista Pablo Sirvén con el especialista en medios Martín Becerra, en la que se refirió al mundo polarizado que viven los medios de comunicación. No se la pierdan.

LN: Las tensiones en el mundo de los medios, siempre al borde del ataque de nervios en los últimos años, han dividido las aguas entre los que apoyan las políticas del Gobierno y los que están en contra. Muchos dejaron de saludarse y los que no, rápidamente levantan la voz si se llegan a trenzar en alguna discusión política.
Martín Becerra es una de las pocas personas especializadas en estos temas (si no la única) que no ha perdido la calma cuando se refiere a ellos. Aunque es evidente que lo entusiasma todo el complejo y apasionante ámbito de las comunicaciones actuales, no ha perdido la amabilidad para exponer con lucidez, y siempre haciendo el infrecuente ejercicio de tratar de ubicarse en un lugar de deseada objetividad.
Becerra, que también ha incursionado en el periodismo, es doctor en ciencias de la información por la Universidad Autónoma de Barcelona, investigador independiente en el Conicet y profesor titular por concurso en la Universidad Nacional de Quilmes y en la UBA. La ley de medios, la guerra a muerte entre el Gobierno y el Grupo Clarín, los cruces fuertes entre periodistas militantes y profesionales son algunos de los asuntos que elevamos a un verdadero experto en esta materia, hoy tan explosiva tanto para unos como para otros.
-¿Cómo se ve desde el mundo académico la guerra declarada entre periodistas militantes y periodistas profesionales?
-En la mayoría de los profesores de las universidades públicas hay una posición de respaldo en general a lo que se llama periodismo militante porque la idea de la no objetividad históricamente ya estaba presente en ellos muchos años antes de que apareciera el conflicto con Clarín. Desde mi punto de vista no es una posición muy consistente en términos conceptuales. Rodolfo Walsh era una figura militante, desde luego, pero contra el Estado, no desde el Estado. Ahí hay una confusión incómoda para los que defienden el periodismo militante, que no es menor. En un marco de censura sostener una actitud militante es una cosa, pero ser militante desde el Estado, es otra.
-¿Por qué la obsesión tan marcada en poner como enemigo público N° 1 a la prensa y a los periodistas? ¿O es sólo parte de la vocación histriónica del peronismo que utiliza ese recurso pero no se lo cree del todo?
-El Gobierno, en sintonía con otros de América latina, aprovecha cierta debilidad histórica del sistema de medios, que se acentúa ahora ante la aparición de nuevas tecnologías. La coincidencia de la recuperación argentina post 2003, más un gobierno que asume de manera mucho más explícita la idea de superar la intermediación de los medios tradicionales se conjugan para que aparezca este conflicto con ellos a partir de 2003.

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