El debate K y el por qué de la ley de medios

El martes último, Gustavo Silvestre sentó en su programa a dos personas con visiones antagónicas sobre la ley de medios. A la izquierda de la pantalla, Lucas Carrasco, quién se considera periodista militante kirchnerista y esta a favor de la ley. A la derecha, Gerardo Young, quién se considera “periodista antes que empleado de nadie”. Actualmente trabaja en el diario Clarín y en Radio Mitre. Continuar leyendo “El debate K y el por qué de la ley de medios”

Eduardo Feinmann: “El que me etiqueta de facho, es un facho”

foto perfil.com

Eduardo Feinmann tuvo un feriado agitado. El lunes propuso entrevistar en C5N a la mujer que denunció al Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno,pero finalmente no lo hizo porque su programa no se iba a emitir ese día. En el medio, un escándalo sobre quién había sido el responsable, desmentida de supuestas censuras o levantamientos y una pelea en público con los gerentes del canal, a los que calificó de “inútiles”. Continuar leyendo “Eduardo Feinmann: “El que me etiqueta de facho, es un facho””

El robo de vacas tiene penas más duras que la trata de personas

Apoderarse ilegítimamente de una vaca mediante el uso de la fuerza tiene una pena que va de 4 a 10 años según estipula el Código Penal. Pero si en lugar de un animal hablamos de una persona, el castigo es menor: de 3 a 6 años, por lo establecido en el artículo 145 bis. “Si pensaramos a la trata de personas como una empresa, lastimosamente Argentina sería un país ideal para invertir”, se lamentó Mario Ganora, abogado especializado en trata, en diálogo con Perfil.com.

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El otro Muro de Berlín

En los primeros días de marzo me encontraba presentando el primer número de la revista Causa de Noticias en un evento de la Fundación Fhers, cuando una pregunta me tomó por sorpresa.

Tratandose de karma, meditación, respiración y astrología, logicamente el desafío era/es montar una revista que atraviese los mismos temas y con el mismo formato que una revista occidental, pero con una mentalidad mucho más avanzada: La de los orientales. Sin embargo, está dirigida a un segmento bien occidental, apto para todo público, de ahí su diseño, maquetación y agenda: No ponemos en tapa a ningún planeta, tampoco a Ravi Shankar.

“La clave del éxito es el trabajo en equipo”

El entrenamiento de un deportista necesita de una gran preparación física y técnica. Pero con eso no alcanza si se quiere triunfar en el máximo rendimiento y construir felicidad entre los jugadores y su entorno. Eso es lo que sostuvo Claudio Marangoni en el seminario de coaching deportivo que dictó el viernes, en el que dejó una arsenal de herramientas para el entrenamiento integral en el deporte. Continuar leyendo ““La clave del éxito es el trabajo en equipo””

Tres grandes lecciones de periodismo

En la argentina de hoy no es fácil hacer periodismo. Entre otras cosas, porque ya no se sabe bien qué es practicarlo. En sí, es una palabra bastante abarcativa, que incluye a quienes investigan más de lo que publican, a quienes locutan y obtienen información de los diarios y a quienes sólo ponen la cara y animan un programa televisivo.

Desde la praxis, es decir, atrás de un dato, elaborando un informe o trabajando en una producción multimedia, se te pierde lo macro. Se te va de la vista la teoría y desaparece la pregunta básica: ¿Para qué hacemos periodismo?  Continuar leyendo “Tres grandes lecciones de periodismo”

Los efectos de la nueva comunicación en la educación

tecnologia1Semanas atrás respondí a una encuesta sobre comunicación y educación. Me sentí raro respondiendo preguntas. Además, no me gusta vaticinar certezas sobre efectos, porque soy muy crítico de quienes lo hacen sin un profundo estudio del tema. A punto de borrar el archivo, lo abrí y lo volví a leer todo; encontré cosas interesantes. Continuar leyendo “Los efectos de la nueva comunicación en la educación”

A 11 años de la trágica aparición del número 11


Nadie en el mundo puede decir que el 11 de septiembre de 2001 fue un martes cualquiera. Al igual que el Wall Trade Center, la noticia estalló a lo largo y ancho del planeta. La escena parecía salida de un film de ciencia ficción. Al final de la jornada florecía una sola idea: Al-Qaeda. Al día siguiente, las tapas de los diarios se vistieron de luto y bronca. Algunos matutinos se dejaron llevar por la duda: ¿Estamos ante la cuarta guerra mundial?

Por si había confusiones, la confirmación de Al-Qaeda llegó con el anunció de su lider, Osama Bin Laden, el 27 de diciembre de ese mismo año. A través de un video, dijo: “Occidente en general, y EEUU en particular, tienen un odio indecible por el Islam… El terrorismo contra EEUU es benéfico y está justificado”. Entonces las conjeturas sobre la fecha elegida, pasaban a ser un poco más ciertas. Aquel martes fue un día 11. Los ataques a la ciudad de New York City fueron ideados desde Afghanistan. The Pentagon también fue sorprendido. Los nombres de los tres sitios, están compuestos por 11 letras.

En la mañana del jueves 11 de marzo de 2004, el mundo volvió a llorar otra tragedia. Una serie de explosivos colocados en una de las redes ferroviarias más concurridas de España, provocó la muerte de 191 personas. Las detonaciones duraron 10 minutos, y terminaron de estallar a las 7.40. Distinto al 11S, esta vez, la fecha fue la confirmación misma del autor. Por lo pronto, si sumamos la cantidad de víctimas fatales – 191 – nos da 11. Haciendo lo mismo con la hora de la finalización del atentado – 7.40 – obtenemos la misma respuesta: 11. A partir de ahí, este número pasó a ser la firma perfecta para Al-Qaeda.

El 7 de julio de 2005 era un día perfecto para la ciudad de Londres. Festejaba la decisión del comité olímpico que lo seleccionó como sede para los juegos de 2012. Todo color de rosas, hasta que el reloj marcó las 9.20 hs y 56 personas perdieron su vida a causa de cuatro explosivos. El horario y la cantidad de muertes, dan 11.

La naturaleza. En 2004 tuvo lugar el segundo desastre natural que más víctimas se cobró en la historia. Fue a causa de un terremoto en el Océano Índico. Los, aproximadamente, 230 mil fallecidos encontraron su final en 11 países ubicados en el sur asiático. El dato probaba que ahora el número 11, no sólo se hacía presente por voluntad de una mente, sino también, de la naturaleza. Con escasas fuentes de información confiables, el dato fue descartado.

Lo que nadie descartó, fue lo que aconteció en Japón, el año pasado. Cuando se cumplían 7 años de los atentados de Atocha, el mundo volvía a conmoverse. El 11 de marzo de 2011 se registró el terremoto más grande que la historia humana conoció. Ahora la aparición del número 11 no pudo ser negada por ninguna entidad. Y algo sorprendente: dejó de ser la firma de Al-Qaeda, para ser sinónimo de tragedia.

En Argentina, también presente. Los atentados contra la embajada israelí de 1992, dejaron 29 muertes. Sumando el dos con el nueve nos da 11. Además, se hizo presente en dos episodios que continúan frescos en la memoria de todos los ciudadanos: El incendio de Cromañón y el reciente choque del tren Sarmiento. Por esas cosas del destino, miles de personas acudieron a escuchar música, o se subieron a un tren con un trágico final. Todas, las 245 víctimas de ambos episodios, tienen algo en común: fue en el barrio porteño de Once donde cerraron sus ojos, para no volverlos a abrir.

(*) Para la revista Causa de Noticias.

Clarín desde el Ipad, donde el papel se encuentra con lo multimedia

Desde que todas las empresas periodísticas iniciaron sus proyectos digitales, en las ediciones impresas suele aparecer un ícono anunciando mayor despliegue multimedia sobre el tema en la web. De modo tal, se generó una ruptura entre quienes acceden al contenido multimedia desde el sitio web y quienes se informan mediante caracteres, imagenes e infografías de papel. Con el Ipad, esa ruptura parece subsanarse ya que en las mismas ediciones impresas nos permiten con un “tape” (símil clic) acceder al video.
De ésta forma, las tabletas encuentran un punto de convergencia, donde infografías, fotos, videos y audios se presentan junto con la edición y el diseño que vende el canillita de la esquina.
Siempre más. Con el mundo digital, a las empresas periodísticas cada vez se les pide más, mejor y mucho más rápido. Una infografía para el diario es, naturalmente, estática. Para la web hacer una infografía quieta sería como hacer un video con la pantalla en negro. Es desperdiciar recursos ya que se le puede presentar al lector/internauta una versión interactiva para que pueda cruzar datos. 
Ahora que los diarios también son leídos desde Ipad, no pasará mucho tiempo hasta que la misma inforgrafia del diario sea mostrada de forma interactiva. Esto implicaría más trabajo para la redacción, más cantidad de personas trabajando en la nota, un mayor gasto para la empresa y, como viene pasando, el mismo ingreso. Se les pide más gasto económico para la misma ganancia. Una figura repetida para los empresarios de los medios.
Por supuesto, muchos se esperanzan con la posibilidad de que el Ipad salve a la industria de la gráfica ya que para acceder a la versión del papel tal cual aparece a continuación, nos pide una suscripción de 1 dolar para descargarte el diario del día o 4 para descargarte los de toda la semana.
Aquí algunas capturas:

Para las noticias calientes, hay dos aplicaciones muy buenas. Una es Pulse que nos permite configurar los sitios de noticias que más consultamos y agrupa los títulos portal por portal considerando lo último que se haya subido. La otra es Flipboard que nos transforma los sitios web en formato revista. Ambas nos muestran los títulos y las bajadas de las notas. Tape mediante, nos dirige al sitio web para que veamos la noticia tal cual la presenta el portal periodístico.

De este modo, vemos como Ipad rompe con las dos fisuras. En el mismo soporte podemos ver las noticias del minute by minute y las ediciones papel. A su vez, tenemos las producciones multimedias presentadas junto con la edición impresa de cada periódico.

Naturalizarse con el artista, ¿qué diría Benjamin?

Agustina es artista plástica y, además, mi hermana. Son pocos los años que tenemos de diferencia, ella es apenas tres años mayor que yo, pero de todos modos nos invade la duda: ¿Es artista plástica antes de ser mi hermana?

Ambos compartimos una extraña vocación, pasión y obsesión por lo que hacemos. Pero en mi caso esa duda no existe. Al ser menor, evidentemente fui su hermano antes de dedicarme al oficio más lindo del mundo.

Habitualmente veo cómo trabaja, trato de ir a todas sus exposiciones (aunque no siempre lo hago), la veo dar clases, etc. De tantos cuadros, esculturas y pinturas que ya lleva hechas, por necesidad de resguardo y gusto, decoró toda mi casa con sus trabajos.

El hecho de tener sus obras cotidianamente cerca mío, de algún modo, hizo que pierda mi capacidad de asombro por su laburo. Y sabemos, el asombro es una condición casi necesaria para disfrutar del hecho artístico.

Hay una gran diferencia a la hora de consumir arte, de entre quién viaja a Italia a disfrutar de la Gioconda, a quien agarra su Ipad y tipea “Gioconda” en google. Hace más de 50 años Walter Benjamin, filósofo alemán, ya había teorizado al respecto. Hablaba de una pérdida de aura, de la derrota del ritual artístico y analizaba cuanto de ése ritual era parte de la obra.

Me pregunto qué diría de mi caso particular. Convivir en lo cotidiano con obras de arte. Si Benjamin nunca se hubiera suicidado y de estar vivo, me gustaría comunicarme con su asistente de prensa para entrevistarlo.

Walter, qué me recomienda que haga porque estoy preocupado: ¿Hay alguna forma de que ese asombro se produzca? ¿Debo irme de mi casa un tiempo o descolgar todas sus obras para volverlas a apreciar más tarde? ¿Familiarizarse con los objetos (y los artistas) hace que dejemos de valorarlos? ¿Es algo inevitable? ¿Venden pastillas para curar eso?

Definitivamente tendré que esperar a ver sus cuadros colgados nuevamente en las paredes del Raggio, o verla otra vez recibir un premio o, quizás, ver Art Attack (ella pertenece al staff de realización de arte gigante del programa de Disney Channel) para poder valorarla en toda su dimensión. Pero ustedes cuentan con una ventaja: Pueden apreciar todas sus obras como si fuera la primera vez que las ven. Pueden acercarse a los lugares de exposición y tener que revisar la firma para darse cuenta cuál es su cuadro y, en esencia, disfrutarlo.

Muchos pueden pensar que éste texto es tan sólo una venta del trabajo que hace mi hermana. Pero quizás, puedan utilizarlo como una invitación a la reflexión: ¿Cuantas cosas de las que hacen nuestros familiares, no las apreciamos simplemente por estar naturalizados con sus producciones?