Sabbatella se sacó una foto en Clarín

Hoy por la mañana, Martín Sabbatella, titular de la AFSCA, se dirigió a los edificios del Grupo Clarín  con un gran despliegue mediático para notificar a Magnetto que debía iniciar las “transferencias de oficio”. Lo avalaba un fallo de primera instancia que fue apelado en ése mismo momento.

Ya que no tenía un valor judicial, ni siquiera era necesario que el mismo Sabbatella asistiera personalmente a notificar a la empresa, la pregunta es inevitable: ¿Para qué fue entonces Sabbatella a Clarín?

Michael Foucault fue un filósofo que teorizó en distintas ocasiones sobre la producción simbólica a través de la presencia física. Uno de sus textos más recordados es “Poder y Cuerpo”. En él, sostiene que “el cuerpo está directamente inmerso en un campo político; las relaciones de poder operan sobre él y se transforma en una presa inmediata; lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos”. Las palabras de Foucalt analizaban la necesidad que tenía el rey de tener una corona.

Al día de hoy, todos expresamos muchísimo sin abrir la boca. Pero en le caso de la política interviene el poder. Así como los actores políticos se entrenan para responderle a los periodistas, tienen internalizada la cuestión fotográfica: cómo, dónde y con quién se exponen.

Recuerdo perfectamente cuando, unos meses atrás, me encontraba cubriendo un evento en el cual participaban varios legisladores oficialistas y algunas otras figuras, entre ellas el embajador de España en Argentina. Al finalizar el evento, empezó el catering y se sentía un clima de distención. En uno de los pasillos, un puñado de “señoras mayores” me pidieron que les sacara una foto con Lubertino. Accedí sólo para mantenerme cerca de la legisladora a quién luego entreviste para Perfil. Después de esa foto, de cholulas, las mismas señoras querían retratarse con Lubertino y el embajador español. Ambos juntos.

En épocas de expropiación de YPF, Lubertino se negó rotundamente a sacarse esa foto. “No puedo”, les dijo. Me impresionó que lo tenga tan internalizado, de hecho, en principio ni me había dado cuenta por qué “no podía”. El evento se trataba de otra cosa. La pobre ni siquiera pudo distenderse hablando con algunas aficionadas. Eso también era parte de su trabajo. Quizás ni le había dirigido la palabra al español, pero que circule una foto de ella con un opositor a la expropiación argentina sobre una empresa española, podía ser peligroso. Lubertino me pidió la cámara y sacó ella la foto.

Dejo más fotos del “SabbaGate” en Clarín donde la agencia oficial Télam realizó un gran despliegue fotográfico. Sin dudas, ése fue el motivo de su presencia.

Twitter: @PatoCaruso

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