Dos años del CV del futuro

collage cumple blogHace doce meses se puso de pie, varias semanas antes ya pronunciaba algunas palabras y hoy dio su primer salto. Según este sitio web, que a su vez cita a Jean Piaget, eso es lo que debería hacer Fronesis en estos días, aunque al ser un blog puede hacer muchísimo más que eso.

Hoy, que cumple dos años, quiero escribir un posteo que tengo pendiente desde hace unos cuantos meses. Pero además quiero escribir cómo lo escribo, que es algo que nunca se puede hacer en un diario. Y para eso les voy a pedir un esfuerzo, porque el texto va a ser un poco más largo de lo que generalmente, según Google Analytics, leen en este blog.

En verdad, no lo escribo hoy. Lo escribo antes de ayer, cuando ya terminé de editar el cuarto número de Causa de Noticias. Mientras la diseñadora, a unos metros de esta netbook, le cambia fotos, tipografías, colores, formas, es decir, diseña; yo tengo tiempo de escribir en Fronesis porque no me va a necesitar a menos que no le entre un texto en una página o haya que estirar o alargar un título o una bajada. Fue la primera vez que titulé una tapa sin verbo. Pero eso ahora no importa.

Lo que importa es que en otro momento no voy a poder festejarle el cumpleaños a mi blog, entonces hoy puedo dejar el texto programado -y si no lo hubiera mencionado, nadie se habría dado cuenta-. ¿Y de qué forma festejarle un cumpleaños a un blog? Ahora, a las rápidas, se me ocurre que contando por qué es importante tener un blog.

No importa a qué te dediques: a la música, a la pintura, a la nada, a la psicología o a la producción de textiles. Pero te aclaro algo, necesitas un blog. Y hago una distinción, si te dedicas a la comunicación o al periodismo (que no son la misma cosa) estás obligado a tener un blog. Todos ustedes, háganse uno.

Vamos primero con los pros y después con las contras. Para crecer profesionalmente, además de estudiar y formarte, vas a necesitar contactarte con gente. Puede que para que te den consejos, para que vean tu trabajo y ya te registren o para que te den trabajo.

Bueno, si antes tenías que “pegar onda” con algún profesional o empresario del mercado para mandarle tu material para que te dé algunas devoluciones, ahora es muy probable que ese profesional navegue buscando las mismas palabras que vos escribas, que vea tu material sin que se lo envíes y, en el mejor de los casos, te emplee.

Si no sos un super profesional consagrado, pero estás trabajando duro para serlo, me arriesgo a afirmar esto: hay más posibilidades de que vean tu trabajo si figuras en Google que si no apareces en internet. Sí, es verdad, no fue nada arriesgada mi sentencia. Me llama la diseñadora, ya vuelvo.

Volví, quería que veamos cómo vamos a ilustrar una nota que habla sobre pedofilia. Fue una decisión difícil. Soy de los que prefiere la edición amarilla antes que el verde, pero no nos arriesgamos demasiado. Consulté a un amigo y me dijo que use a un Papa Noél con un nene. Morboso. Pero acá estábamos hablando sobre los blogs. Por qué tener uno.

Suponete que, distinto a los casos anteriores, vos ya tenés una buena reputación en tu área, la gente que te ha escuchado tocar tu instrumento, que leyó tus investigaciones o vio tus diseños, habla bien de vos. Bueno, dicen que a las palabras se las lleva el viento y que todas esas buenas impresiones que generas no caben en el ya anticuado CV. Y este es un punto muy importante: un blog es una herramienta para acumular un pasado profesional.

Quien entre a tu blog puede leer desde las cosas que comentan hasta las cosas que vos hiciste. Tienen acceso a todo tu trabajo, a todo lo que vos quisiste contar sobre tu trabajo y tu vida. Es una versión mucho mejor y más moderna que un CV. Y digo más moderna porque no sólo que podés mostrar más (un video, comentarios de terceros y romper con el género para imponer tu estilo) sino que Google se ocupa de mandarlo y las redes sociales te van a ayudar a difundirlo sin saber que están leyendo tu CV.

Si te dedicas a la nada misma, estoy casi seguro que pasas muchas horas en Internet divirtiéndote con videos, con textos o con cualquiera cosa que circula por la web. En un blog vas a poder acumularlas y darle la posibilidad a otro naufrago de que las encuentre todas juntas, y cuando quieras encontrarlas, ahí estarán. Conozco a más de uno que hizo plata con Adsense (publicidad) por hacer blogs así.

Como escribí hace veinte minutos, cualquiera de ustedes necesita un blog. Pero si se quieren dedicar (o se dedican) a la comunicación, están obligados. Están obligados, justamente, por no estarlo. Es algo complicado de explicar pero fácil de entender.

Cada vez hay menos motivos para querer ser un comunicador. Como no están obligados a crearse un blog, si lo hacen, ya están demostrando que tienen algo imprescindible para hacerlo: la vocación. Ese es un dato que no puede ser transmitido mediante un currículum.

“A mí el CV no me dice nada de una persona. Las carreras de periodismo las puede aprobar cualquiera que tenga una mínima capacidad de incorporar contenidos. Hoy venime con un blog”. Eso fue lo que me dijo el jefe de redacción de Perfil.com en alguna de las reuniones que tuvimos el año pasado. Y les doy un dato importante: mientras las redacciones de papel se hacen más chicas, las digitales se agrandan.

Para aprender a escribir para un diario, primero vas a tener que aprender a escribir para un blog. Con el simple ejercicio de hacer una publicación por semana, compartirlo en las redes sociales y fijarte cuál es más leído, vas a poder darte cuenta cómo ir puliendo tu narración para atrapar al lector. Vas a aprender a editarte.

Y esto es importante: hay que reivindicar la palabra edición. Elegir un tema es editar. Pensar cómo vas a contar algo sobre ese tema es editar. Elegir oraciones largas o cortas es editar. Elegir qué dato va al título y cual queda afuera es editar. Esa palabra, últimamente, viene muy bastardeada: “me editaste”, suelen espetarse entrevistados cuando en verdad quieren decir “me editaste mal” o “me descontextualizaste”.

Con un blog se aprender eso. Se aprende a escribir de un modo mucho más directo. Además, te familiarizas con la búsqueda de contenidos, que es algo primordial en éste oficio. Cuando se quieran dar cuenta, ya van a tener un espacio de publicación y una identidad como redactores.

En definitiva, un blog es un una versión mejorada de un CV, que se difunde de un modo más fácil (y hasta sólo), que aprendes mientras lo vas haciendo y acumula tu propia trayectoria, tus propias búsquedas. Miren (cuando terminen con este post) de qué forma Vedito, un youtuber famoso, contó toda su vida en 7 minutos. Lo que él hizo es editarse. Se editó bien, con gracia y estrategia.

Ahora vayamos a las contras. Este es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de hacer un blog. Porque si estás con dudas de hacértelo, vas a tener que saber que si todo tiene partes malas y partes buenas, el blog es una excepción: no tiene contras. Busquen, no las van a encontrar.

Dicen que perdés tiempo haciéndolo: ¿acaso pierden tiempo estudiando? El tiempo que le dediques a un blog no es una pérdida, es una inversión: no importa a lo que te dediques, vean la película El Gran Truco (un excelente mago que trabaja en teatros chicos porque no sabe venderse y un mago mediocre que trabaja en los mejores teatros porque sabe cómo moverse), es tan importante ser un gran profesional como saber comunicar que sos un gran profesional. Si sos un excelente artísta plástico es igual de importante que te sepas mover, que lo sepas contar. Es parte de la misma profesión.

Dicen que es difícil hacerlo. Decir eso te lleva más tiempo que googlear “cómo hacer un blog” y encontrar la respuesta.

Algo que me sorprende es escuchar a muchos compañeritos de la UBA decir que aún no se sienten seguros para publicar lo que escriben. O lo que es peor: no escriben. Es un punto aceptable, pero tienen que saber que la única forma de mejorar es equivocándose, es recibiendo críticas. Y putear, los van a putear siempre. Hay gente que vive sólo para eso.

“Gajes, Caruso, gajes”. Eso es lo que me dice un editor cuando me quejo por algo. Y los gajes son los que hacen a un estudiante ser un profesional. Eso también te lo da el blog.

Dicen, además, que es el CV del futuro. Pero no sé cuando lo dicen porque el futuro es hoy, o antes de ayer.

Twitter: @PatoCaruso

(*) La ilustración de este posteo la encontré en internet. No la armé yo. Aviso.

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