La pluma nunca descansa

Dando vueltas por la red me encontré con un texto simpático. Debo reconocer que, en distintos pasajes, me sentí identificado. Sobretodo porque el periodismo, como decía Ryszard Kapuscinski, es una filosofía de vida, es una forma de hacer y entender las cosas, un modo de comportarse, una identidad. Capaz es aquí donde se termina la discusión de periodista o periodista militante, tu identidad es una o es la otra.

Todo eso no sólo sucede en las 8 horas que uno está en la redacción, o en la radio, o en el canal. También sucede cuando uno está, por ejemplo, en un shoping -en Unicenter en vísperas de Navidad haciendo compras, acompañado, y observa una manifestación con una figura de interés periodístico y llama, desesperado él, a la redacción en la que trabaja para preguntar si alguien lo está cubriendo porque bien podría hacerlo él-. Pero eso es sólo un ejemplo inventado, nadie, no, por favor no, vaya a pensar que eso alguna vez, si quiera, se me ocurrió hacer.

<< Cinco cosas que deberías saber antes de salir con un periodista >> por Tom Chambers.

1) Podemos darnos cuenta de las cosas: Entiende, nos pagan por indagar, descubrir secretos y escarbar entre tonterías. Podemos notar sutilezas, y lo que piensas que nos estás escondiendo, no estará escondido por mucho. Seguro, actuaremos sorprendidos cuando eventualmente nos cuentes que participaste en pornografía alemana cuando eras mechón en la U, pero ya lo sabíamos.

Sólo dinos la verdad, podemos manejarlo.

2) En algún punto, tú seras un tema: Quizás en una historia o en una columna de opinión, algún día vas a ser un tema. Supéralo. Considéralo un halago, incluso si es que estamos hablando en contra de ustedes en la prensa.

Piénsalo: Vivimos nuestras vidas escribiendo sobre la vida . Si eres parte de nuestra vida, vamos a escribir sobre ti.

No te enojes cuando un artículo en contra de tu adoración por Hillary Clinton llega a la página A4. No estamos dirigiendo el artículo hacia ti, personalmente, tu ignorancia fue nuestra inspiración (listo, ¿no te hace eso sentir mejor?)

3) Sí, pensamos que somos más inteligentes que tú: De hecho, lo sabemos. ¿Es eso un golpe para tu ego? Absolutamente, pero esa confianza es la que hace que tu corazón haga bum-bum.

Tenemos un gran conocimiento sobre cómo el mundo funciona. Eso nos hace increíbles conversadores.Podemos ahondar en las complejidades de las leyes de zonificación, la política nacional e internacional , dónde encontrar buenos restaurantes, lo que está sucediendo con la cultura pop , dónde las buenas bandas están tocando y mucho más.

Pero hay desventajas.

Garantizado, cuando tu digas “sale”, automáticamente te diremos “sal”, “sale” no es una palabra. No estamos intentando llamarte tonto , es un hábito. Lo mismo pasará cuando dices “ansioso” cuando intentas decir que estás “impaciente”.

Tenemos un aire arrogante. Acéptalo (eso es lo que te atrajo de nosotros en un primer lugar). No te sorprendas si no nos impresiona cuando dices que “yo también soy escritor”. No, no lo eres. El hecho de que te sientes en un café usando ropa negra mientras garabateas en tu cuaderno no te hace un escritor.

Mira, nos pagan por escribir. Todos los días. Lo que es aún más importante, lo que escribimos importa . Cambia opiniones, afecta decisiones y conecta gente alrededor de todo el mundo.

Nuestras palabras pasan por 3 o 4 malhumorados editores que nos hacen re-escribir antes de que la edición se imprima y se distribuya por toda la ciudad. No haces eso a menos que tengas confianza, incluso una casi egolatra.

4) No eres menos importante que el trabajo, es sólo que el trabajo es más importante que cualquier otra cosa: Uno no se convierte en periodista sólo para sentarse en una oficina de 9 a 5 de Lunes a Viernes.

Sí, nos llevamos trabajo a la casa. Si la noticia está pasando, dejaremos cualquier cosa que estemos haciendo, incluso si es contigo, para cubrirla. Siempre estamos buscando historias, entonces sí, pararemos en la calle para escribir algo, entrevistar a un transeúnte o reunir información para un encabezado.

En la misma onda, no te enojes si nos llamas cerca del cierre de edición sugiriendo algún cariñito nocturno y nosotros digamos “tengo que terminar este artículo primero”. Eso puede significar horas, pero tendremos mucho tiempo después para pasar horas contigo.

5) No te decepcionaremos: Los periodistas son intensos, impulsivos, apasionados. Llevamos algunos de estos atributos a nuestras relaciones, haciéndolas un paseo entretenido por el cual vale la pena pagar. Nuestras vidas nunca son aburridas y son cada día diferentes.

Si las desventajas te estan asustando considera esto:

El hecho de que seamos inquisitivos significa que vamos a escucharte. Incluso cuando parezca una entrevista, estamos prestando atención a lo que tienes que decirnos. (Ver regla numero 1)

Escribiremos sobre ti porque eres una parte importante de nuestra vida y nos importas (Ver regla numero 2)

Nuestros cerebros son un recurso importante. ¿Alguna vez has salido en una cita con una persona atractiva y has deseado no haberlo hecho porque todo lo que dijeron fue, bueno, estúpido? Eso no te va a pasar acá (Ver regla número 3).

Sí, puede que pongamos el trabajo antes que tú, pero somos apasionados. No estás con un perdedor cuya vida va derechamente a ningún lugar y que está satisfecho siendo un mediocre. (Ver regla numero 4)

Ahí lo tienes, cinco cosas que deberías saber antes de salir con un periodista. Siéntete libre de añadir cosas a la lista, aclarar si es que se nos fue algo o dejar un comentario.

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