Al talento sumale trabajo y multiplicalo por cuatro

Dos sopranos, un barítono y un tenor pueden servir para muchas cosas: para rectificar un motor, para levantar una pared o diseñar un bastión. Pero les aseguro que si estamos hablando de Hugo Damiani, Patricia Moreno, Felipe Jolly Luque y David Levín van a preferir tenerlos cantando canciones de The Beatles, yo sé los que les digo.

El sábado pasado tuve la suerte, practicamente de casualidad, de ir a escuchar a Bx4, un grupo de vocalistas que interpretan canciones de The Beatles de manera fantástica. Cuatro días después de haber presenciado su show, me pasa algo parecido a lo que sentí cuando volví del Cerro de los Siete Colores: por más registros que haya de mi estadía, por más que me esfuerce en describirlo con precisión, siento que de ninguna manera, ningún ser parlante podrá transmitirle verbalmente a otro lo que se siente estar ahí.

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La información que tenía era poca pero valiosa: hace ya un buen tiempo, mi hermano (guitarrista) me recibió en su casa con el CD de ellos sonando. Del momento que crucé la puerta a descargarmelo al iPad pasaron, cuanto mucho, 10 minutos (*). Desde entonces transcurrieron ya unos cuantos meses y casi sin saber de quienes eran esas voces, se convirtieron en clásico para mis oídos. Hasta que fui a una exposición de arte de mi hermana (plástica) y mi hermano (el guitarrista) me contó que cerca de ahí tocaría, en al menos una hora, Bx4.

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Nada, no. No sé nada de música, pero una vez ahí no hacía falta saber demasiado para darse cuenta que estaba ante cuatro profesionales talentosos y apasionados. No hacía falta saber demasiado para darse cuenta que a ese talento y esa pasión le sumaron trabajo: horas y horas de práctica y maduración para pulir las voces, para ajustar las interpretaciones y un gran trabajo creativo de Hugo Damiani, quién hace los arreglos musicales y logra que Bx4 no sea una BeatleBand, sea Bx4.

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Pero lo más importante de todo: la sinergía que se genera cuando disfrutas viendo lo que otros disfrutan de hacer es algo indescriptible. Y eso se nota. O por los menos se notó el sábado pasado en el Centro Cultural Carlos Gardel (donde volverán a estar el sábado que viene), cuando Hugo, Patricia, Felipe y David salieron al escenario.

(*) No lo llamemos piratear. Llamemosló eternizar. Un CD se rompe y se pierde, un archivo digital en la nube es eterno (?).

Fotos: Facebook Bx4.

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