PD: Feliz cumpleaños al primero de lo nuevo

Hola Valentino,

IMG_1791No sé cuándo vas a leer esto. Supongo que empezarás por textos breves, con sujeto, verbo y predicado; sin subordinadas ni condicionales. Pero como me enseñaste que lo único permanente es el cambio, quería salvaguardar de la memoria y las resignificaciones a esta historia, la más feliz de mi vida, la que empezó el día que te conocimos.

Hace un año respiraba olor a diario viejo. Estaba casi sólo en la redacción, un domingo, escribiendo un típico cable noticioso, hasta que un llamado me sacudió el tablero. “Te llamo para contarte que tu hermana rompió bolsa, fue a la clínica”, me dijeron. Repregunté como un tarado, como si estuviera hablando con una fuente cualquiera: “¿Está confirmado que nace hoy?”. “Sí, a la noche vas a ser tío”, me respondieron. Corté el teléfono y el aire cambió. Dejé de respirar olor a papel sobreimpreso para sentir lo desconocido. Cambió todo de una vez y para siempre.

Aunque en ese momento no lo sabía, sólo quería llorar de alegría. Alegría y ansiedad por verte la cara. Tu llegada fue una metáfora. Quisiste venir al mundo un mes antes de lo anunciado, el mismo día de tu Baby Shower, esos eventos que organizan las embarazadas para recaudar regalos y sentirse acompañadas. Tu mamá nos pidió ayuda a todos: tus tíos prepararon souvenirs y te compraron regalos. Tus abuelos paternos hicieron la comida. Yo corrí por la avenida Santa Fé para conseguirte tu primera bañaderita y tu primera camisa de oficinista baby. La usaste recién cuatro meses después, el día de mi cumpleaños.

Hoy marxismo y literatura, atravesado por la dialéctica del iluminismo, con Valen.

Un vídeo publicado por Patricio Caruso (@patocaruso) el

En poco tiempo vas a aprender por qué naciste ese día. El 31 de agosto de 2014 estaban todos: tus tíos, mis tíos, medios hermanos y sus hijos, abuela, primos, conocidos, amigos, hijos de conocidos. Muchos de ellos que no veía ni hablabamos en años. Incluso, supe que sería tío por la voz de la única locutora que tiene la familia, una persona increíble pero que sólo veo una vez por lustro. Nadie te esperaba en ese momento, era una reunión familiar. Algo totalmente atípico. Atípico y lindo como vos.

Por esas causalidades de la vida (leíste bien, causalidades, no tengo tanta imaginación como para creer en la suerte) elegiste venir al mundo sólo cuando estaríamos todos juntos. No importaban ya las envidias, las viejas rivalidades ni los reproches. Vos, este hermoso ser humano que le sonríe a cualquiera, sólo quería llegar el día que estaríamos a carcajadas. Y eso, en tus primeros 365 días, fue lo que más hiciste: sonreir, sonreir y sonreir. A cualquiera y por cualquier motivo. Es tu primera respuesta al mundo.IMG_2148

El nuevo integrante nos enseñó, desde un primer momento, que nada es más importante que poder verse las caras. Nos dejaste aprender que sólo la felicidad es plena si se la puede compartir con los propios. Con tu imponente presencia nos dijiste que todo lo que habíamos construido sólo valía la pena si podíamos compartirlo. Que el ostracismo es el primer eslabón de la locura. Y que el desafío más importante que tenemos como humanos es saber perdonarnos.

Tu luz, radiante como el Sol de verano, quemó todas las miserias: nos dijiste que la grandeza la demostramos con reconciliación. Que saber abrazar a tu peor enemigo es madurar. Que para ser felices teníamos que hacer como el sándalo, ese árbol que recibe hachazos del leñador y en lugar de aplastarlo, como haría cualquier miserable, lo único que hace es regalarle un hermoso perfume al filo. Esa es la única forma de demostrar que uno no merece esa puntada para empezar a recibir caricias.

Valentino, te convertiste rápidamente en el último de lo antiguo y el primero de lo nuevo. Sos el depositario de todos esos valores tan particulares que edificamos como familia. Y el teniente de ese cofre de oro que deberás alimentar, experimentar y compartir con los que están por venir. Cuando abras este baúl no vas a encontrar fajos de billetes, pero sí algo que el fuego no puede quemar, que nunca lo vas a perder y que siempre te va a dar plenitud. 

  “En 15 se duerme”. Una hora después.   Una foto publicada por Patricio Caruso (@patocaruso) el

Sentirás esa filosofía familiar de aceptar las leyes de la naturaleza como doctrinas universales para evitarte sufrimientos innecesarios: no le hagas a nadie lo que no te gustaría que te hagan; la vida no es ni buena ni mala sino justa para todos; es una gran escuela en la que venimos a aprender ciertas lecciones; estate dispuesto a pasar hambre por lo que amás, sólo de esa forma esa actividad te amará incondicionalmente; no persigas la fama, la fortuna y el poder, son efímeras, esforzate todos los días para que la inspiración te encuentre trabajando, sólo así encontrarás prestigio y felicidad; no compitas, compartí; no reacciones, respondé; no guardes rencor, transmutalo; no pidas, meditá. Todo esto ya lo sabés, sos un alma grande, no te enojes, sólo te lo estoy recordando.IMG_2151

Y lo hago porque no sé si vas a llegar a escuchar este conocimiento del mejor portador: tu abuelo, mi padre. Tiene 76 años, viajó por todo el continente hablando de esto, y aunque parece cada día más joven, cuando estés preparado para escucharlo no tendrá la energía que vos necesitas para llenarlo de preguntas, cuestionarlo, escuchar sus cursos y seminarios. Ojalá me equivoque, este hombre no para de sorprendernos.

A nosotros dos nos hermana algo muy particular: somos los primeros de la familia en ser alimentados desde 0 con el plato macrobiótico. Seguro te va a dar vergüenza cuando invites amigos del colegio y tengas que explicarle qué es el seitán y el arroz yamaní, por qué hay jugo exprimido y no coca cola, y por qué no vas a viajar con ellos si tenes Marte en cuadratura. Enfrentarás miradas descalificadoras, algunos te van a burlar. Perdonalos, simplemente no pueden entenderte.

Siete meses y ya coordina abdomen, cuadricep e izquiotibial. El año que viene te recupera las Malvinas. Un vídeo publicado por Patricio Caruso (@patocaruso) el

Naciste con esa responsabilidad. Tu mamá corre para todos lados con tal de que comas cereales, verduras y legumbres. Algo similar a lo que hacía tu abuela conmigo, una señora de la que todos nos hablan maravillas pero que casi no llegamos a conocer. Me encantaría escribirte mucho sobre ella, pero es poco lo que pude disfrutarla.

A Graciela la describen como una mujer dulce y cariñosa, capaz de sentir a los demás con el corazón, de las que hace mucho por los otros sin pedirles nada a cambio. Es la gestora de esta gran familia. Dejé de verla cuando yo tenía 9 años, pero nunca dejaré de sentirla. De hecho, en los momentos de plenitud y penumbras, siempre está ahí conmigo, como lo está con vos. Lo estuvo el día que naciste, estuvo ayer en el parque, cuando jugamos con su estatua, mientras todos preparaban la casa para festejar tu primer cumpleaños. Daría todo por abrazarte, seguro ya lo hizo más de una vez sin que te dieras cuenta.

Vos, Valentino, sos el mejor símbolo de que todo valió la pena. Me alcanza observarte un segundo para mirar para atrás y sentir que todos los esfuerzos que hicimos, que fueron demasiados, quedaron premiados. La vida es justa y me animo a afirmar que desde hace un año que nadie nos debe nada. Sos esa semilla que tanto regamos, la mejor muestra de que todo lo que pudimos construir no se termina con nosotros. En definitiva, sos la mejor muestra de que somos infinitos, de que ocupamos un cuerpo de forma temporal y que lo único que importa es lo que podamos crecer como conciencia y las almas que podamos gestarle al universo: además de querer un mejor mundo para tus hijos, tratá de dejarle mejores hijos al mundo.

  “No voy a estar siempre en tu vida”. #ValenConsejos   Un vídeo publicado por Patricio Caruso (@patocaruso) el


Hoy, que cumplís un año, solo quiero agradecerte por haberme elegido como tío y como padrino. Sos el primer sobrino de cinco hermanos tan simbióticos, cerrados y compinches con sus cuñados que se dicen, tan en broma como en serio, “la logia”. No tenes por qué cargar con nuestros caprichos. Vos ya nos enseñaste la mejor lección: que no hay nada más lindo que hacer cosas por otra persona, que eliminar las insatisfacciones constantes del propio ego es la mejor medicina contra la separatividad. El amor es compartir, como te compartimos a vos. El amor es disfrutar, como no paramos de disfrutarte. El amor es acompañar, como te cuidamos desde el primer día. El amor es libertad, porque nos amamos como somos.IMG_2153

Gracias por venir, gracias por estar, gracias por quedarte. Desde que naciste todo cambió: viví en tres casas y barrios diferentes, tuve cuatro rutinas distintas, sentí el amor más puro y la crueldad del vacío. En poco tiempo aprendí que lo único permanente es el cambio. El cambio, lo nuevo, lo desconocido; eso sos vos. Por eso sos permanente. Hice el esfuerzo y me acostumbré a los surcos de tu mano, a la mano de la innovación. Te prometo que nunca la voy a soltar. Nunca me pidas que la suelte, tenerla conmigo es lo único que sé hacer.

Tu padrino que te ama.

Pato.

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