Coberturas periodísticas: dos buenas y una nada

La actividad que más disfruto del periodismo es el trabajo de campo. Me encanta la libertad de acción que te da una cobertura y, a la vez, sentir el vértigo de que las cosas sobre las que tenes que escribir están pasando ahora y adelante tuyo. Y que si te metes en algún lugar equivocado te podes perder de LA NOTICIA o ser el único que la vea y por consecuencia el único que la publica.

Hace dos semanas tenía asignada la cobertura del acto de inauguración que Cristina llevó adelante en Tecnópolis y allá fui. El acto era a la tarde pero esa cobertura tenía condimentos especiales, por eso decidí ir unas horas antes.

Por un lado, era la primera vez que me tocaba cubrir actos de Cristina. Cubri socialistas, CGT, radicales, peronistas, pero nunca kirchneristas. No tenía idea cómo se manejaban con la prensa, qué figuras llevaban a sus asistentes y, menos que menos, estaba al tanto de la mala onda que iba a tener la jefa de prensa cuando le dije que era de Perfil. El otro condimento especial era que mi hermana arquitecta estaba haciendo obras dentro de Tecnópolis, pero ella anda siempre de una obra en otra, nunca sé con exactitud dónde y en cual puede estar.

Los editores sabían de mi desconocimiento en la materia, pero tratan de hacer del defecto una virtud. Por dar un ejemplo, en el periodismo todo el mundo sabe que entrevistar a Tomas Abraham es muy dificil y que odia que le pregunten sobre su postura política. Todos lo sabían. Yo no. Cuando me tocó entrevistarlo, sin prejuicios le pregunté desde la ingenuidad y le saqué una respuesta graciosa: “Mi postura es bien clara, yo estoy parado desde un lugar, soy de Vélez”, ironizó.

Supongo que trataron de hacer lo mismo con Tecnópolis, entonces ni me avisaron de la cantidad de trabas que te ponen los prenseros oficialistas publicando en Perfil. Entonces, como si nada, llegué temprano, me senté en el saloncito de prensa, saludé, hablé con la prensera sobre la acreditación y enseguida comenzó a ponerme trabas. “No vas a poder usar el grabador; durante el acto vas a estar en un apartado para periodistas; no vas a poder entrevistar a nadie, ellos no vienen a ser entrevistados, etc, etc, etc”. Pero enfatizó en algo que me llamó la atención: “Está prohibido sacar la cámara en la feria, de hecho ni vas a poder pasar”.

Yo traté de explicarle que si la redacción manda a un cronista es, justamente, para que después pueda contar cosas que no se ven en televisión y para que pueda conseguir entrevistas. Fue en vano. Por lo que me decía, sólo podía sentarme, escuchar, aplaudir e irme. Es decir, nada que no pudiera hacer desde un escritorio. Entonces salí a caminar. La llamé a mi hermana, “Pato, estamos a full laburando, te llamo más tarde”, me dijo casi sin saludar. “Para, estoy en Tecnópolis”, me apuré a responder y me interrogó con asombro “Viniste a cubrir el acto de Cristina?”.

Con casco, camperón de construcción y junto algunos otros obreros, logré entrar a la feria en el momento que Cristina pronunciaba su discurso. Mi hermana no quiso ser cómplice entonces sólo me dio los elementos. No pude pasar mi cámara, pero con el Blackberry fue suficiente. Entendí que la prensera temía que yo sacara mi cámara y se vea a Tecnópolis en plena inauguración con las obras a medio terminar.

Me contacté con dueños de constructoras, saqué fotos y conseguí un mano a mano con una fuente oficial que me detalló los costos de los contratos de las obras. No fue una gran nota y está cerca del lugar común, pero a punto de irme con las manos vacías cumplí el cometido: conseguir información que otros medios no tengan.

Cuando habla el silencio. Algo parecido me sucedió una semana atrás, cuando tenía que hacer una nota de rutina: entrevistarme con distintas inmobiliarias para que opinen sobre el mercado de bienes raices, el impacto del cepo al dólar y algún panorama a futuro. Bien de rutina. Bien simple.

Llamé a la primera, no querían hablar. La segunda, tampoco. La tercera, menos. Así hasta 17. Recorrí con mi cámara otras 10 inmobiliarias. De ante mano pensé que lo que había sucedido con Jorge Toselli (que habló en Clarín y lo suspendieron por evasión de impuestos) podía pesar. Pero pensé que las que estaban bien de papeles me hablarían frente a la cámara. Me equivoqué. Las interrogué, a las que pude les pedí papeles y estaban al día con todo: “Pero si te quieren joder te joden”, me decían, mejor no me nombres.

Fui a una inmobiliaria y empecé a preguntar sin identificarme, hasta que la situación se hizo evidente. “Estoy haciendo una nota para Perfil, te parece que prenda la cámara y grabamos la charla?”, pregunté. “Yo te doy toda la data que quieras, pero no nos nombres, si salgo en tu nota mañana tengo a la AFIP durmiendo conmigo”, me respondió con mucho susto. La situación se puso un poco tensa. Me pidió que le mostrara el celular, quería testear que no la esté grabando; me mostró papeles como si yo fuera la AFIP para que vea que estaba en regla. En ese momento me sentí cara a cara con el miedo. Así lo redacté.

No conseguí lo que los editores me habían pedido, pero a veces, cuando no te quieren dar las notas te están dando la nota. No responder, muchas veces, es la mejor respuesta.

Todo lo contrario sucedió ayer cuando estaba sentado en la redacción, charlando con el editor jefe de Perfil.com. Mientras charlaba con uno, otro de los editores casi saltando de su silla, lanza en voz alta una pregunta, con mucho entusiasmo, a la redacción: “Uhhhh! Clarín lo publicó! ¿Se va Moreno?”. Es que el rumor corría hace días por las redacción que, luego de que CFK retara al secretario de Estado, éste se iría de su cargo.

A los pocos segundos se acerca JM, el editor que seguía el episodio: “Que Pato se pegue una vuelta por la secretaría de comercio”, dijo. Debo reconocer que sentí mística. Mucha mística: no tenía por qué estar ése día en la redacción, sólo fui a reunirme con otro editor. Por algún motivo, cuando el primer medio se animó a publicar las versiones yo estaba ahí. Lamentablemente no tengo tanta imaginación, no creo en la suerte.Quería ser yo quien consiga la data. No sabía qué, pero algo quería conseguir. Inmediatamente me fui de la redacción, “lo tuyo ahora es cuestión de suerte”, me despidió JM.

Llegué a la secretaría a los pocos minutos, quedaba cerca. Esperé en la puerta un rato. Después me metí. Utilicé varios recursos: la del estudiante y la del periodista; La del distraído y la del atentísimo; La del TP de historia y la del periodista picante.

Si el jefe de la oficina había renunciado, estaba todo demasiado tranquilo. Averigué y chequee que Moreno no pisó la secretaría de comercio durante todo el día. Eso podía servir. Mantuvo vivo mi entusiasmo durante algunos segundos. “No viene todos los días”, me desilusionó un administrativo de su despacho.”Estas cosas no las deciden acá”, me susurró otro. Seguí buscando y esperé, esperé a la nada. Porque la leyenda dice que adelante de los ojos de los cronistas siempre hay noticias, pero ése día no para los míos. No había nada. Nada de nada.

Adelanto de la segunda edición de Causa de Noticias

Por distintas cuestiones decidimos retrasar la publicación de la segunda edición de CAUSA DE NOTICIAS. Entre los contra de esta decisión, fue que ya teníamos pautadas algunas notas con las fuentes, o que habíamos dado la voz de alarma sobre la publicación. El mejor ejemplo es este posteo de hace un mes.

El pro, es que para la fecha que habíamos pautado, estabamos trabajando en 18 páginas, 7 más que en la primera edición. Finalmente, el segundo número contará con 26 páginas, más textos y nuevas secciones.

Uno de los objetivos fue mejorar la experiencia gráfica del lector, y reforzar la interacción. Para eso, inauguramos una sección que se llama “FOTO HISTORIA”. Donde nosotros componemos una imagen y la publicamos, para que el lector pueda desarrollar una historia y enviarla.

Finalmente el 15 de noviembre será publicada y enviada a quienes se suscribieron (es gratis). Aquí va un adelanto, con 6 páginas.

La otra crónica del acto de centro derecha

El martes por la noche fui a cubrir el acto de la Confederación Demócrata Federal. Por empezar, fue un flash. Vengo de cubrir peronistas, estos eran de la vieja escuela, la verdad me sentí muy raro. Se manejan muy distinto.

Los peronistas organizan reuniones, cantan la marcha peronista, toman coca, patys y choripanes para todos y para todas.

Acá citaron a la prensa a las 20.30. Ellos llegaron a las 21 y se sentaron a morfar. Todos vestidos de traje, las mujeres con anillos de oro, un salón muy sobrio y de lujo. Había un periodista de La Nación, otro de La Prensa y yo de Perfil. Nos dejaron esperando en el pasillo viendolos como cenaban, sin darnos ni un vaso de agua. Tampoco nos dejaban sacar fotos hasta que levantaran los platos.

Fueron a comer y a hacer política, se aplaudían entre ellos. “Si yo estoy en el gobierno, esto no pasaba”, se arengaban unos con otros. “Decile al turco que vuelva, que lo perdonamos”, chistaban.

Como de entrada no me dejaron pasar, esperé un rato en la puerta. De la Rúa llegó con un sobretodo marrón, una boina que le tapaba los ojos y una bufanda que le tapaba la nariz. Irreconocible. Yo dudé si era él hasta que lo seguí con la mirada y lo vi entrar. Le dejó su sobretodo a un asistente del lugar y se sacó la bufanda. Ahí recién confirmé que era él. A los pocos minutos Carlos Ruckauf se fue, un poco antes de que empezara la cena. Después me enteré que no estaba invitado y que había ido a reprocharle el destrato al organizador.

Terminé comiendo una patinesa..

Ni bien pude entrar, me puse a hablar con el periodista de La Nación. Nos pusimos a hablar como pares y a intercambiar datos. Minutos después, le pregunté su nombre y me dijo que era Jaime Rosemberg. Lo loco del periodismo es que nos leemos todos con todos pero no nos conocemos las caras. Él me dijo que leyó algunas de mis notas en la web. Yo leo, habitualmente, todas las suyas. Realmente, es uno de mis ídolos en la profesión, pero no me animé a decirselo. Simplemente lo seguí tratando como un par.

Nos fuimos a eso de las 23. Pero le saqué provecho a la espera y dialogué bastante con Jaime. Me dio a entender que el periodismo era esto: Pobretones que están todo el tiempo metidos dentro del poder. Hablan con el poder. Le preguntan al poder. Tienen que negociar con el poder. Escriben sobre el poder.

Además, me dijo algo que me dejó pensando. Mientras esperabamos en el pasillo, y los veíamos comer, me comentó a lo bajo: El día que estemos ahí, sentados de traje y dejemos el jean y la camperita gastada en casa, dejaremos de ser periodistas para ser alcahuetes.

De la Rúa y López Murphy en un acto político “para todos y para todas”


foto perfil.com

En los primeros días de marzo se inauguró la Confederación Demócrata Federal en la provincia de Mendoza. Tres meses después, con fuertes críticas al kirchnerismo, el evento se repitió en la Ciudad de Buenos Aires, con la participación de distintas figuras del arco opositor. “Estamos ante un gobierno extremadamente unitario, nosotros queremos uno federal”, lanzaron.

“Buenas noches a todos.. y a todas”, bromeó para abrir su discurso, el ex diputado Alberto Allende Iriarte, quien, emulando a Cristina Fernández, desató la risa de los más de cien presentes. Allende, flamante titular de la confederación, aseguró que tienen sus orígenes en el Partido Autonomista Nacional, fundado por Adolfo Alsina. “Hoy tenemos una inseguridad jurídica y pública, tremenda;Boudou, Antonini, Jaime y una corrupción nunca antes vista en el país; 3 millones de niños que no están en condiciones de nada por falta de educación o por hambre”, enumeró para luego rematar: “Estamos ante una bomba de tiempo que nadie sabe cómo desactivar”.

El evento se desarrolló en un elegante salón alquilado por el Consejo Argentino de Estudios Económicos Jurídicos y Sociales, ubicado en el barrio porteño de Recoleta. En la mesa principal, acompañando al anfitrión, cenaron el historiador Alonso Piñeiro, el presidente del PRO Humberto Schiavoni, el ex presidenteFernando de la Rúa, Eduardo Menem y Ricardo López Murphy. La ex diputada Cynthia Hotton también se hizo presente, al igual que el ex legislador Jorge Enríquez y el gastronómico Dante Camaño.

“Tejer alianzas”. Con la idea de posicionarse como una alternativa nacional, en el mes de marzo se inauguró la agrupación en Mendoza, comandada por Andrés Grau quien preside el Partido Demócrata de dicha provincia. Al día de hoy, se encuentra presente en San Luis, Córdoba, Santa Fé, Ciudad y Provincia de Buenos Aires. En diálogo con Perfil.com, distintos referentes de la agrupación, coinciden en que “pensar en 2013 es adelantarse, ahora es momento de buscar afinidades, pensar buenas políticas y tejer alianzas”.

Luego del discurso de Allende, dieron lugar a las preguntas y el primero en pararse fue Luis Rosales, ex candidato a gobernador en Mendoza: “Siguiendo los discursos de Cristina, veo que hay un plan en ejecución para no dejar el poder, ¿cuál es la fórmula para ganarle?”, interrogó. Allende sorprendió a más de a más de uno con su respuesta: “No es tarea sencilla, hay que pensar en alianzas. (Daniel) Scioli en la provincia va sin pausas pero sin prisas, hay que tenerlo en cuenta”.

Completó su respuesta hablando del sindicalismo: “Está claro que Hugo Moyano no nos gusta. Pero para salvar a Paris…”, concluyó con suspenso.

(*) Publicada en Perfil.com

Causa de Noticias, episodio 2

En una semana, aproximadamente, estaremos publicando la segunda edición de la revista Causa de Noticias, esperemos, con un sitio reenovado. Como suele pasar, las semanas previas son de intenso trabajo en la edición de los textos y la composición de las páginas.

Una sección que estrenaremos con la publicación se llamará “En Debate”. En este caso hablaremos de la educación a partir de las palabras de una especialista. El textual más fuerte es, quizás, el más lógico: “Para el cerebro cambió todo menos la educación. Nuestra generación y la de nuestros hijos está expuesta a estímulos absolutamente diferentes, sin embargo estudiamos de la misma forma”.

Un clásico de la sección será elegir tres argumentos por sí y tres argumentos por no. La consigna para esta vez es “Tres argumentos por los cuales ir al colegio secundario” y, por la negativa, “Tres argumentos por los cuales no ir al colegio secundario”.

Ya tenemos varios de los argumentos pero tenemos que editar los mejores. Les abro el juego a quienes estén leyendo este texto: ¿Hay que ir al secundario? ¿Cuales son los mejores argumentos para ir? ¿Cuales son los mejores argumentos para no ir? ¿Qué debería cambiar?

Suena raro, pero de los que más tenemos es por la negativa.

Pueden mandarlos a los mails, Revista@causadigital.com.ar o a Patocaruso@gmail.com. Pueden comentar o enviar al twitter de @CausaDigital.

LANATA EN LA FERIA DEL LIBRO: RADIO Y DIGITAL

Lanata en la Feria

Digital. Ayer entré acreditado por Perfil.com en la Feria del Libro. Fuí a cubrir la charla entre Jorge Lanata y Jorge Fernandez Díaz. Terminé publicando dos notas, una narrando el evento con las citas más jugosas y otra con una entrevista a Alfredo Leuco, quien se encontraba en la sala.

Radio. La novedad es que crucé la pecera. Algo que veníamos hablando desde los primeros días. En el último bloque de “El Regreso con Martín Boerr”, el programa de radio en el que soy productor, comenté la cobertura que había redactado para Perfil.com la noche anterior. Sin más caracteres, les dejo lo que sonó en la frecuencia modulada. De a poco voy a ir mejorando. Agradecimientos a Martín que me tuvo confianza, y a los editores de Perfil por darme una cobertura tan importante.

Un año de Fronesis

Hace unos días se cumplió un año de la creación de Fronesis. Debo reconocer que en este año pasaron cosas excelentes: desde integrar equipos de investigación de forma profesional, hasta empezar a publicar en Perfil o trabajar en radio. Todas actividades periodísticas que a uno no sólo lo forman como profesional, sino también como persona.

De algún modo, creo que se cumplió la premisa: Si amas algo, ese algo te ama; pero se lo tenes que demostrar. Creo que dedicarme tanto al mundo de los blogs, fue empezar a demostrar lo que siento por el mundo de la información y la realidad.

Lo cierto es que les quería agradecer a todos los que alguna vez comentaron. Los que me han mandado mails para debatir alguna cosa, o señalarme alguna otra. También a los que han entrado y al tiempo volvieron a tipear “fronesis”, para revisar contenidos. A Juan Ignacio Coda, un compañero de la facultad que tiene unas condiciones tremendamente reflexivas y aceptó publicar algunas cosas acá.

He tenido otras webs, inclusive con mayor cantidad de tráfico (Fuente Directa, Simplemente Tenis, etc) y creo que la diferencia entre Fronesis y los demás es que no lo cree para adoctrinar a nadie. Lo hice para aprender, y siento que de a poco lo voy haciendo.Y mucho se lo debo a todos ustedes. Toda esta fronesis, esta sabiduría práctica, esas reflexiones que tienen una repercusión directa en el día a día.

Simplemente gracias. Sé que una de las promesas de este blog es no poner contenido basura ni copy-paste. Pero no ser agradecido es lo último que haría. Gracias.

Cómo remar una nota cuando no entendes nada, nada

Me encontraba haciendo un recorrido por las instalaciones del subte con la gente de Metrovías. Tenía un dato importante: el 80% de todos los materiales mecánicos son obsoletos y presentan fallas. Dato que me habían dado en el sindicato del subte y habían corroborado mecánicos y operarios.

La empresa que tiene la concesión, Metrovías, sostiene lo contrario. Entonces me llevaron a hacer un recorrido de “todo lo bueno”. La cuestión es que en uno de los talleres, se encontraba el CIME, Centro Integral de Mantenimiento Electrónico. En él, como pueden ver en el video, me explicaron el funcionamiento de un nuevo prototipo.

Al término de esta entrevista, el vocero que me acompañó en el recorrido, me dijo: “Para mí, es chino básico”, yo le respondí, “bueno, para vos, por los menos es un idioma”.

Realmente, cuando me hablaba no entendí nada. La técnica que usé para remar 5 minutos de conversación fue, “pensemos en el usuario”.

Las cosas lindas del periodismo…

Derecho a réplica

Después de dos días de recorridas por las estaciones y talleres del subte, finalmente, coordiné con Metrovías para que ejerzan su derecho a réplica. En verdad, si me preguntas, hubiera preferido, simplemente, que me manden por mail su respuesta. Pero el jefe de prensa y el editor insitían: Si le dedicaste un tiempo a los sindicalistas, le tenes que dedicar el mismo tiempo a la empresa.

Finalmente fui y, la réplica de 6 horas de recorrido, puede resumirse en esos tres minutos. A mí me dejó con gusto a poco. ¿A ustedes?

Adentro de Causa de Noticias

En reiteradas publicaciones comenté en este blog, que hace una semana lanzamos Causa de Noticias.

Para llegar a publicarla como habíamos planificado, tuvo que pasar por el trabajo de una diseñadora profesional. El día de cierre, fui a su casa para que trabajemos juntos.

Resulta que en pleno trabajo de diseño, encontré errores en los textos. Entonces agarré una hoja que tenía en su escritorio, la dí vuelta y empecé a anotar. Nos quedamos muchas horas terminando el diseño, el tiempo nos corría.

Ya con la revista diseñada, me fui a mi casa. Agarré esa hoja, corregí todo lo que había anotado. Esa hoja estuvo en mi escritorio hasta hoy, que la estaba por tirar, cuando por curiosidad la dí vuelta. Del lado impreso, estaba un texto que yo le mandé a Carla, la diseñadora, cuando le entregué el archivo. Recuerdo que era la respuesta a su pregunta: “¿Cuál es el concepto de diseño?”

Texto:
“Lo tendrás que deducir de la siguiente explicación: Causa de Noticias es una revista que encarna un género nuevo. No es periodismo tradicional, pero es periodismo. No es la revista Noticias, pero tampoco es la revista Predicciones. No es holística, es algo nuevo.


Por eso el diseño tiene que estar muy alejado de revistas de alimentación o respiración. No es “cuerpo sano, mente sana”. No es “aprendé a cocinar macrobioticamente”. Es “La mala alimentación provoca deficiencias cerebrales” y seguido a la noticia, la causa redactada en términos simples y atractivos. Es periodismo. Es filosofía y astrología kármica para todos.Tenemos que llegar a un público nuevo.


(..) Indicaciones sobre la tapa, ilustraciones e información del diseño (…) “Igual no quiero que me respetes. Tomá decisiones. Asumí riesgos, inclusive, haciendo perfecto lo que te pido puede salir mal. Por eso, quiero que tomes tus decisiones y sigas, sin vueltas, tus propias convicciones.


Por último, como le dijo Jorge Lanata a sus periodistas en su redacción nueva: Pensá que con cada página tenemos que cambiar el mundo.