¿Está bien que un Barrendero gane más que un Médico?

Los barrenderos no ganan 10 mil pesos. Pero ganan más de 6 mil. Así concluí luego de realizar esta nota para Perfil.com. Linda información para debatir y exponer realidades. ¿Por qué un barrendero gana más que un médico?

El tema es complicado y se puede argumentar muy bien de ambos lados. “Los medicos hacen un trabajo más importante”,  es verdad, hacen un laburo importante ¿Qué pasaría si todos los medicos paran? Sin embargo se puede replicar lo mismo de la recolección. Si todos paran, nos tapa la mugre.

 “Los barrenderos cobran eso porque nadie quiere hacer el laburo”, pero no hay cupos para ingresar en recolección. Solo entran familiares, el mismo Amarilla en la nota lo aclara. Entonces la idea de que nadie lo quiere hacer se cae.

A su vez se puede argumentar sobre la formación. Un médico estudio una decada, en tanto un barrendero no. Y se puede decir que un médico puede elegir en donde labura, si lo hace de forma privada, publica. Un barrendero solo puede trabajar 8 hs, y lo unico que puede elegir es la empresa.

El argumento más sólido parece ser el sindicato. Los barrenderos tienen un sindicato muy fuerte. Una de las personas con más poder en el país está al frente de sus decisiones gremiales: Hugo Moyano. Pero resulta absurdo pensar que sólo por eso ganan más que un médico. Uno imagina que atras de la fuerza del sindicato hay una cabeza que decide cuanto tienen que ganar. Sino sería todo “o me das tanto o no laburo”.

Una trampa, un truco, una artimaña. Eso es el título de este artículo ya que no hay una verdad. Nadie puede argumentar a partir de la verdad porque sabemos que hay argumentos verdaderos para ambos lados. Cada uno lo ve desde donde lo quiere ver.

Típico de Fronesis. Están invitados a reflexionar al respecto.

Sí a la construcción verdadera y no a La Verdad

*Reflexión viva | La Verdad es la cúspide de todo periodista. Sin embargo, luego de muchos debates y reflexiones, cada vez estamos más seguros que La Verdad, tal cual la busca el periodismo, no existe.

La Verdad es propia de la iglesia, de la práctica religiosa, pero no es real en la praxis social.La Verdad es absoluta, es única, es ahistorica. Es, no tiene principio ni fin, simplemente está. ¿Desde el periodismo se puede llegar a La Verdad? Seguramente no y propongo el siguiente ejemplo:

“El parte oficial de la policía sobre la muerte del campesino Cristian Ferreyra consigna que falleció en el marco de una disputa entre lugareños de parajes vecinos” ver nota completa

Todos sabemos que a Cristian Ferreyra no lo mató un lugareño, sino que estuvo en la mira de algún gatillo poderoso. Sin entrar en el debate sobre su muerte, me animo a afirmar que esa noticia es verdadera, ya que el mismo enunciado destaca su fuente.

SEGÚN LA POLICÍA, LO MATÓ UN VECINO. Eso es verdad. No me animaría a decir que lo mató un vecino, pero si que según la policía eso fue lo que pasó, ya que hay partes oficiales al respecto.

Por eso afirmo que el periodismo, puede llegar a hacer construcciones verdaderas. Puede agarrarse de fuentes, mencionarlas y transmitirlas. En el criterio del periodista quedará la credibilidad de saber qué fuentes son las más respetables, o en tal caso si se contraponen, exponer en la nota los dos puntos.

De ambos modos, estamos haciendo construcciones verdaderas. Pero La Verdad, está, estuvo y siempre estará… lejos del periodismo y cerca de la práctica religiosa.

¿Cual es la dificultad en la practica del periodista? Qué a la hora de investigar, el periodista da con fuentes muy confiables, sin embargo mencionarlas sería el fin de la relación entre el periodista y la fuente. Por eso muchas veces las identifica como “cercanas a” o “alta fuente de”.

Habrá que formar lectores más criticos, que no se queden con el títlo y que se animen a recorrer con la lectura el segundo párrafo, donde todas las notas periodisticas destacan su fuente. Deberemos aprender esta nueva forma de leer los medios. No a través de lo que ellos dicen (si Telam pone Segun el amigo se suicidó, Telam no está diciendo que se suicidó), ya que los medios generalmente se expresan a través del paratexto.

Ahora, hay que leer los medios a través de sus fuentes. Entender que el periodista construye los hechos a través de personas o entidades que se presuman informadas, y no a través de intereses económicos.

Lo importante ahora, es entender cuales son las fuentes y a partir de ahí, construir la credibilidad del relato.

*Cómo toda reflexión, esta expuesta a revisiones y modificaciones. fronesisblog@gmail.com

El interés político, algo más que el interés humano

Análisis | Ayer se publicó el artículo en el que estuve trabajando hace una semana y media. (Traje mucho material de El Cucho, costó editarlo y seleccionarlo). Dejo el link.
En la nota queda expuesta la problemática que sufre un pueblo que padece una enfermedad terminal: la incomunicación.
El video fue recortado por cuestiones de extensión, acá está completo.
¿Cómo se viste la política? ¿Dónde está… atrás de un escritorio? ¿Tiene traje? ¿Cómo camina la política? ¿Lleva zapatos? ¿Tiene perfume?
Estuve haciendo averiguaciones, aclaro, informales. Una antena costaría alrededor de 30 mil pesos. Pedir una  ¿es mucho? Reformulo la pregunta, ¿es necesario que alguien la pida?
Me encanta, me gusta, hay que reconocerlo. Patricio Caruso es un idealista. Sueña con que la política sea una actividad para comprometidos con la sociedad y no para millonarios. Sueña con que la política se saque el traje y se remangue los pantalones para llegar a pueblos como El Cucho. Sueña con que ni haya que pedir una antena, porque simplemente hubo un político que pasó por ahí y dejó las monedas para que la compren. ¡Qué ingenuo!
 Los que pertenecemos al proyecto “Escuelitas de Frontera” (de la EEMN 6), sabemos que cuando viajamos a las escuelas nos insertamos en otros significados. Cada cultura -siglo XXI – es entendida como un encademianto de significaciones y valores. Nosotros abandonamos los nuestros, abandonamos la facultad, el ideal de qué un título te hace ser alguien, tal vez un auto, tal vez el barrio donde vivas. Y nos raspamos las rodillas con la realidad. Vivimos con ellos, lloramos con ellos, reimos con ellos.
¿Es mucho pedir que un político lo haga?
Acaso ¿el sistema es tan perverso que obliga a los mismos políticos a “hacer política” sólo donde haya mucha gente? ¿Estamos viendo a las minorías con una carga tan peyorativa qué sólo por favorecer a 400 personas, no vale gastar unas moneditas? ¿Porque sean “pocos votos” no hay interés?
El absurdo: todos concuerdan en que la población se haría hasta del triple, de haber una ruta en condiciones y una antena que dé comunicación. Entonces el argumento de los votos deja de ser válido. Falta de interés, falta de visión a largo plazo, falta de imaginación, faltas, y más faltas. Olvidos, y más olvidos.

Lo más triste, los planes sociales representan la frutilla de la perversión de éste sistema. (no culpo al gobierno) Conocí mucha gente, realmente mucha, qué vive de los beneficios sociales. Ellos reciben 200, algunos 300, los más “afortunados” 450 pesos. Pero pierden muchísimo más que eso. El periodismo “no puede” escribir sus nombres, ellos “no pueden” ejecutar reclamos, solo están ahí, de algún modo alienados, por qué un chiflido, un toquecito de hombros, será suficiente para sacarles los 200 pesos que para ellos son vitales.
En la facultad estudiamos lo importante del valor simbólico, “si no está escrito en ningún lado, pero no lo podes hacer, estamos ante la peor forma de dominación”. Nadie me va a creer si digo que lo más “noticiable” quedó fuera de la nota. Perjudicarlos es lo último que haría, el que quiera entender, que entienda.
Seguiré siendo descalificado por ser un idealista, que piensa que no es normal que no PUEDAN hacer el secundario. Soy un idealista, por pensar qué está mal que las ambulancias tarden tres horas reloj en llegar. Soy un joven con ideas locas, por pensar que siendo pocos, también son humanos y tienen necesidades. Qué loco…

Por lo pronto, los pobladores de El Cucho viven una extraña realidad: algunos meses aislados y durante todo el año incomunicados, se despiertan a la mañana e izan la bandera, bandera que también es celeste y blanca. 

Fusce in urbem

Fascinante, palabra que transmite novedad. Tal vez esa es la actitud en la cual nos coloca al oírla. Escuchamos: “¡Fascinante!”, y nos preguntamos… ¿Cuál es la novedad ahora?

(…)‘Por algún extraño motivo, al subir al tren coloco mi mano sobre la billetera, arriba del vagón, vuelvo a constatar que mi billetera – junto a mis pocos billetes – sigan ahí, en el bolsillo delantero. No obstante, mis ojos no se desprenden de la lectura en ningún momento.

<señoras y señores, vengo a presentarles un producto de> difícilmente pueda continuar concentrado en el libro entonces me decido a introducir el separador en el libro <excelentísima calidad, perfecto para la cartera de la dama> y saber que al finalizar ‘el episodio’ continuaría con el concepto ‘benjaminiano’ que trataba de consolidar, entonces tan solo me resigno a esperar. ’(…)

No es una realidad en la cual nos detengamos a observar, pero durante la mayor parte del día estamos expuestos a cientos de estímulos externos, que no nos permiten llegar a estar concentrados.

Walter Benjamin es quien relacionó esta realidad con la situación que vivimos a la hora de ver una película en el cine. Supongamos que un film tiene 90 minutos de duración, si mi razonamiento es correcto, estamos expuestos a 129.600 estímulos distintos durante la película, que solo provienen de la pantalla.

No podremos contemplar ninguna imagen, porque al abocarnos a una, rápidamente (24 fotogramas por segundo) aparecerá otra distinta. Así se genera el fenómeno de la distracción, y es el hombre quien utiliza el cine como “instrumento de entrenamiento”. Es decir, en el cine, no sucede nada que no suceda en cualquier otro espacio de la vida urbana contemporánea” donde los valores de la inmediatez y la fugacidad son los dominantes. Donde uno difícilmente pueda atender algo durante un largo o mediano período de tiempo.

Se puede interpretar que así como un jugador de fútbol se entrena para jugar (en el entrenamiento patea 100 veces la pelota, para patearla 15 en el partido); no es sino en el cine donde nos entrenamos para sobrevivir mediante tanta cantidad de estímulos.

Por lo visto, está más que explícito por qué los hombres no podemos pensar en lo esencial de la vida, en las cosas importantes. Después de todo, este pensador, como algunos otros de su misma escuela, trataban de explicar por qué los hombres sometidos socialmente, seguían concurriendo a su trabajo…

¡Fascinante!, digo después de tener acceso a estos textos, que debaten temas de tal magnitud. Si nos imaginamos que estas lineas fueron escritas en 1936… ¿Qué diría Walter Benjamin acerca de la televisión?

Escucho tantas veces… “estoy disconforme con mi trabajo, voy a buscarme uno nuevo” y años más tarde, me encuentro con la misma persona que ni siquiera ha ido en busca de otro trabajo. Acaso, ¿será demasiado pedir, que entre tantos estímulos, tantas pulsiones que nos condicionan, atendamos temas importantes?



Ahora entiendo la estrofa: “Se fue Siddharta, al vacío, y volvió siendo El Buda”. ‘Buda’, que significa Despierto, atento; no le quedó más remedio que migrar para llegar al auto-conocimiento existencial. ¿Se podrá ‘despertar’ entre tantos mecanismos que funcionan para mantenernos dormidos?

¡Fascinante! Entre tantos apuntes universitarios, siento olor a libertad…

Sin oídos no hay progreso

Opinión | “Vargas Llosa dice boludeces, no lo pienso escuchar”, es una frase que demuestra la actitud de no respetar, ni valorar la opinión del otro. Significa no aceptar la existencia de la diversidad conceptual. Necesito demostrar en la contradicción que se incurre con ese tipo de pensamientos.

Todos aceptamos que la perfección no existe. Es decir, nadie, ni los yanquis, ni los marxistas son poseedores de teorías perfectas. Entonces uno, por más Marxista que sea, no debiera negarse a escuchar al más famoso de los yanquis, si es que busca el progreso de sus ideas.

Sin embargo estamos rodeados de frases tales como “Yo no leo a esos troskos”; “Me importa un huevo lo que diga Grondona, es un facho”, etc.

Toda persona que esté cerrado a escuchar una opinión diferente, se está quitando la posibilidad de crecer, de expandir sus conocimientos. Se está quitando posibilidades de ejercer el pensamiento, que sabemos, es la mayor expresión de la inteligencia. En limpio: si decimos “a ese no lo escucho”, antes de haberlo escuchado, no estamos siendo inteligentes a la hora de elegir en función del progreso.

¿Está primero el valor humano?

Ayer, Domingo 17 de abríl, un joven esperando a recibir atención médica en la guardia de un hospital fue apuñalado por un sujeto que ingresó “buscándolo” a la sala. Por el entredicho del agresor, la víctima fue quien trató de asaltar su negocio. Lo cierto es que la persona que atacó al paciente con un Tramontina está prófuga. Hasta ahí la información precisa, que nos deja un tópico para pensar:

¿Es necesaria la presencia policial en los hospitales y en las calles de la ciudad?.

Por lo visto, es más que necesaria. Vital para resguardar la integridad de los ciudadanos. Pero atrás de este caso se esconde un tema mayor: La puja entre gobiernos ciudad-nación se acrecienta con la llegada de las elecciones. Toda noticia es a su vez un motivo de campaña electoral para Octubre.Hace dos semanas el gobierno nacional retiró sus efectivos de 114 puestos fijos que tenía en la ciudad y 33 hospitales. Es decir, la policía metropolitana (responde a la ciudad) con tan solo 1850 efectivos debía hacerse cargo de la custodia dejada de lado por la policía federal.Más allá de los motivos aparentes de uno y otro, lo preocupante es el mensaje, que está bien clarito… Se disputan las decisiones, los aciertos y errores políticos, a costa de una de las instituciones más importantes para cualquier sociedad… La seguridad…

La imagen de un partido y otro, está en importancia por encima de cualquier ciudadano, para muchos será tan solo un caso más, un herido más, una victima más… Pero no podemos esperar que la victima seamos nosotros para acentuar en este error… Las intenciones políticas están, en este caso, antes que las intenciones humanas.
Está claro que la solución rápida es colocar a los efectivos policiales (sin importar la bandera política) a trabajar resguardando la seguridad. Pero también es importante aclarar que este tipo de hechos deja en evidencia no solo a la seguridad como institución, sino al sistema educativo… ¿Que persona incluida en un sistema educativo eficiente atacaría de tal forma a un sujeto que trató de asaltarle su negocio?