A 5 años de su «desaparición», que sirva para algo..

El 18 de septiembre se cumplieron 5 años de la desaparición de Jorge Julio López. Un albañil que fue militante peronista en las épocas que defender ciertas ideas, era causal de muerte. Una persona que declaró contra poderes que aún hoy siguen existiendo:
Muchos twits, un sólo mensaje:

A la bestia: confusión

Opinión | El caso Candela Rodriguez, tomó un tinte emotivo en la opinión pública difícil de explicar. Parecía ser la explosión de lo que se venía oliendo como un caso más de trata de blancas. Lejos de transformarse en un punto de inflexión, el tema fue absorbido por la nebulosa y la oposición demostró que su derrota está consumada.


Todos pensábamos que el caso, era el último que la sociedad soportaba. Que ya el clima estaba muy pesado, que la calle lo pedía, y una protesta por lo que se creía, otra más, otra niña  cooptada por la trata de blancas.
Muchos factores transformaron éste hecho en una metáfora de la política de estos días. Al tema Candela Rodriguez lo envolvió la nube de la confusión, la misma que sobrevuela los días del kirchnerismo en el poder.  Si la familia tuvo que ver o no, si la policía fue ineficiente, o si fue, como dicen muchos, un ajuste de cuentas; nadie lo sabe, o por los menos no con seguridad.

Lo cierto es que luego de la conmoción social, nuestra historia siempre contó con aquellos personajes que trataron de morder un poco de capital simbólico. De transformar ese dolor en activismo, de colmar alguna plaza en búsqueda de reconocimiento. El más ilustrativo sin duda alguna, el caso Axel Blumberg.

Ésta vez, a diferencia de otras ocasiones, el dolor se quedó en el sentimiento. Aquellos especialistas en comunicación, deberán analizar si la prensa le tiró nafta al fuego, o por el contrario,  las masas lo hicieron y la prensa sólo abasteció a las bestias.

Sólo Cristina y su aparato comunicacional, saben cómo salieron tan airosos de todo esto. Nadie dice que se puedan revertir los números, pero ningún opositor tomó la batuta vaticinando certezas, atacando al oficialismo, persuadiendo a las multitudes para ganar algunos votos.

No importa si han reconocido su derrota o no. Su desaparición en un momento importante habla por sí sóla. Pero dos meses antes de las elecciones, ni siquiera tratan de manchar al gobierno con éste hecho, que por algún motivo – acumulación o especial sentimentalismo – fue el preferido de lagente. Sin duda alguna, han tirado la toalla.

Lentamente el tema dejó de ser el que lagente no tolera: trata de blancas. Para ser una tremenda confusión. Si fue un secuestro extorsivo o un ajuste de cuentas, lagente respirará tranquila, no son temas que vayan a alarmarlos, o no por ahora.

Entre tanto menjunje nos estamos olvidando de lo más importante. Un gobierno con poder, con mucho. Un tanto ganado por buenas decisiones políticas, otro tanto por la situación económica favorable y al fin, los votos.

¿No estamos en condiciones de exigirles, luego de haberles dado el 50% de apoyo, al menos un poco?

Una fuerza que se instauró como progresista y combativa. Que en su discurso se jacta de su lucha con los monopolios. ¿No es hora, que den la pelea, la verdadera pelea, a los monopolios más fuertes que se encuentran dentro del poder, como la policía en cualquiera de sus versiones?

El gobierno no es responsable, sería absurdo pensarlo. Pero sí será responsable, si luego de acumular tanto poder, no es capaz de matar al parásito que viene alimentando.

Barajar y dar de nuevo

Análisis |  Muchas personas que siguen comprando el diario Clarín, han votado a Cristina. También muchos votantes de Macri, han votado al oficialismo nacional en las primarias. ¿Estamos ante la muerte de las idiologías? Si Clarín, a priori anti kirchnerista, no es influyente en la sociedad, ¿vale la pena la denuncia constante «Clarín Miente»?

En el año 2010, el escritor argentino, Martín Kohan publicó un libro llamado «Cuentas Pendientes». Su novela, está compuesta por 170 páginas; en las primeras 120 nos cuenta una historia, y en ésa página se sucede un pequeño detalle que nos obliga a repensar todo otra vez.

Así como el final de «Nueve Reinas» la múlti premiada película argentina, a veces suceden cosas en la historia, que nos hace pensar todo de nuevo…

En el año 2008, famoso por la 125, muchos pensadores coinciden en que existió un clima destituyente. Según el libro de Sandra Russo, la presidenta misma asegura que el líder de Clarín, no la quería como candidata a presidenta y da la sensación de que ellos con sus medios, ejercieron presión para generar ese microclima que desembocó en la clase media yendo a plaza de mayo a protestar.

A raíz del episodio, potenciado por las elecciones legislativas del 2009, el gobierno empezó a trabajar en los medios oficialistas que aportarían mayor «pluralidad» en los medios de comunicación.

Se hizo una gran reforma en el canal estatal, se impulsó el sistema de televisión digital, aparecieron grupos oficialistas que se manejan como independientes. Apareció CN23, Tiempo Argentino, Diario Registrado. Canal 9 fue a parar a manos de dos personas, una de ellas, relacionada con el gobierno.

Aún así, si mis números son correctos, el diario clarín disminuyó sus ventas de forma nominal, pero no de forma porcentual. Es decir, se sabe que se compran menos diarios que años anteriores, aún así a comparación con los otros dos diarios con más tirada, Clarín sigue vendiendo lo mismo.

Es decir, Clarín vende lo mismo, llega a las mismas personas, lo mismo que TN, Radio Mitre y todos los demás medios que pertenecen a éste grupo.

Es verdad que ahora hay mayor cantidad de medios con idiologías opuestas, pero también es cierto que su llegada es mínima en comparación con los medios tradicionales.

Luego del resultado de las elecciones primarias, vale la pena preguntarse: ¿Tanto influyen «los medios hegemónicos» en las personas?¿Tienen el poder para crear sentido común?

Ésta nueva época del periodismo cuestionador del propio periodismo, debe culminar en una nueva forma de abordar la actividad. Los periodistas siempre han funcionado como controladores del estado, ¿pero quien ha controlado al cuarto poder?

La «objetividad» que antes podía aplicarse a «el diario», es símil a lo que hoy llamaríamos científico. «Un estudio científico dice…» bastaría para acreditar mis palabras ahora mismo. Hace no muchos años, «El diario dice..» Era una muy, muy buena garantía de seriedad y objetividad.

Es importante utilizar éstas elecciones como punto de inflexión, para repensar todo otra vez. Tal vez los medios puedan fogonear un microclima, pero no puedan cambiar el rumbo de una nación.

La medición, una regla de la política actual

La aparición del rating ha obligado a todos los programas televisivos a seguir su lógica, y el ritmo vertiginoso que ésta conlleva no se hizo esperar. Ya que los discursos políticos han entrado en zona de medición palabra por palabra… ¿Se puede afirmar que las campañas políticas han sido absorbidas por la lógica del rating?

Con la llegada del nuevo milenio, en la TV se empezó a implementar lo que hoy es una herramienta básica en cualquier productora televisiva: El rating minuto a minuto. Si bien desde antes el rating era una herramienta constitutiva de un programa de televisión, a partir del conocimiento instantáneo de la cantidad de audiencia, los contenidos de los programas mutaban al ritmo del minuto a minuto.

Se puede afirmar, que los programas constituyen y moldean sus rutinas en el mismo momento que se están ejecutando: Notas que se extienden por demás, visitas que se reducen sobremanera; son repercusiones claras del  ‘minute by minute
Los fenómenos de la fugacidad y la dispersión, son características claves de estas épocas. La aparición del twitter representa el mejor reflejo de ésta realidad. Las audiencias ya no son fieles a sus programas, la variabilidad del rating, inclusive en sus picos y depresiones, dan muestra de ello.
Ésta ley del rating ha contaminado muchos otros ámbitos. Los politicos moldean sus discursos, los planifican a partir de palabras clave, y evitan ciertas terminologías acorde a la medición que van teniendo.
En la campaña por la ciudad, muy notoriamente pudo verse una acatación total, por parte de ambos contendientes a las leyes del minute by minute.

Un gran cambio de paradigma en la estrategia de Daniel Filmus y un Mauricio Macri que elegía sus apariciones acorde a los números. Sus propios colaboradores admitieron antes de la segunda vuelta: “Como están los números, no va a haber debate”. ¿Para qué arriesgarse a perder imagen, estando arriba? Parecería ser la premisa.

En el caso del candidato del Frente Para la Victoria, la constitución de la campaña a través de la medición, fue más notoria:

En la primer imagen se puede observar un mensaje de confrontación: “Llegan los que sí pueden” haciendo alusión a las falencias del oficialismo distrital. En ese entonces, el gobierno nacional kirchnerista, seguía con su línea de confrontación que le aseguraba propia identidad. El clima de multitud kirchnerista estaba en su auge.
Luego del abultado triunfo macrista, los números le dieron la espalda a la campaña confrontativa, la intención de voto tendía a bajar y el cambio del diseño propagandistico no se hizo esperar.
Luego de la esperada derrota en segunda vuelta, el mensaje del ya ex candidato a jefe de gobierno, fue más conciliador. Símil al discurso de cristina en campaña.

Decir que Macri junto a su asesor de campaña, Jaime Durán Barba, ha compuesto su discurso mediante la lógica del rating es un acierto que está a la vista.

Claro está que la lógica publicitaria, trazada por el rating, ha llegado a la política hace mucho tiempo. No está en discusión que la ideología de los políticos no cambiará por sus malos números, pero si estamos seguros, que si los números no lo favorecen, será un buen motivo, para dar vuelta la página.

Lo cual ratifica que el único sentido de una campaña, es la victoria. El único fin del proceso político, es el triunfo. Quizá el partido gobernante lo sepa mejor que nadie: “Frente para la vitoria”. No importa el contenido, importa la victoria.

Gobernar y Administrar, dos paradigmas políticos

¿Qué es la política? ¿Es administrar una sociedad a parir del estado, teniendo en cuenta necesidades y recursos para satisfacerlas… O es algo más que eso?

¿La política tiene que ver con la lucha por el poder, con la identificación de valores, con la cohesión social?

Estas últimas jornadas electorales, han dejado mucha tela para cortar. Lejos de terminar con los números, todo ha empezado con ellos. Las concepciones que parecían plasmarse luego de la muerte de Kirchner, están hoy puestas en duda.

Días después del batacazo del Pro en Santa Fe, no faltaron las críticas y planteamientos acerca de éste fenómeno. Horacio Gonzalez no tardó en salir a declarar acerca de la llegada de Del Sel, como un «Vaciamiento de la palabra política«. Macri y Del Sel, han pasado la prueba de las urnas. Ambos han conseguido un buen caudal electoral. ¿A caso se equivocaba Forster, en el mes de mayo, al hablar de una «politización muy interesante de la sociedad», dado que ahora las urnas están eligiendo «el vaciamiento»?

Ambos paradigmas, según González y compañía, el de la política y el de la «no-política» eran fácilmente identificables en cualquier cuarto obscuro de la ciudad de buenos aires. El electorado, ha elegido en mayoría (64%) a un «no-político» como Macri, justamente para llevar adelante políticas del estado distrital. ¿No suena algo ridículo?

Me temo que González, solo ha visto o manifestado una sola concepción de lo que es la política. Un sector de la sociedad, está pidiendo una forma de hacer política vista como la simple administración de un estado; en tanto otra, la que más le gusta a González, está relacionada con la forma clásica de llevar adelante un gobierno.

Unos ven a la práctica de la actividad como la posibilidad de gobernar, de contar la historia, de generar cohesión social mediante una identidad, establecer mismos valores y por sobre todas las cosas, ven  al ámbito político como un espacio interdisciplinario en el cual se da la lucha por el poder.
En el caso particular del kirchnerismo, ha elegido generar cohesión mediante el conflicto, siempre evidenciando quienes son «los buenos» y quienes son «los malos». Han tomado medidas en beneficio de los sectores más vulnerables, tales como la asignación universal por hijo, jubilación para amas de casa, futbol para todos, netbooks para todos, etc. representando así, un poder en bien de las mayorías.

Fácil es probar este concepto de «los buenos y los malos» observando esta tapa de la revista veintitres. El pasado referido a la imagen del campo, el futuro, como imagen de excelencia de optimismo y de eficiencia, de la mano de técnopolis, feria impulsada y auspiciada por el kirchnerismo. En esta tapa es el campo, pero bien valdría el modelo de los ’90, la lucha con la dictadura o los monopolios, figuras que planteadas de esta manera, difícilmente uno pueda apoyar.

Quien no se quiera aferrar al pasado, a esos viejos valores, a la oligarquía (según discursos del mismo Nestor) ya sabrá a quien apoyar. Quien desee ese modelo de eficiencia del futuro, es sabido, cual es la boleta que debe poner en las urnas, el que no; el que quiera ser representado por ese modelo obsoleto del poder en manos de unos pocos oligarcas, elitistas, será un enemigo.

Parece ser éste el mensaje dominante del kirchnerismo.

Por el otro lado, la boleta que más veces fue introducida en las urnas el día de ayer, no tenemos el opuesto, tenemos la versión simple de la práctica política.
Es el paradigma ampliado de la economía doméstica, donde tenemos ingresos y necesidades. Las decisiones del líder político pasarán primordialmente por la administración de esos recursos.

En el caso del macrismo, hay valores, siempre los hay; pero estos no siempre son los correspondientes con las mayorías, entonces no son difundidos ni exhibidos con orgullo. El Pro, siempre se basó en los números, Macri no podría administrar un país sin estadísticas confiables. Lo que mide se dice, lo que no mide es mejor callarlo. Lo que suma gente, votos, lo imprimimos y lo fotocopiamos, lo que nos quita adhesión, lo guardamos en alguna carpeta que sea difícil de encontrar.

Macri, no hace actos, se expone a conferencias de prensa, lo cual es muy significativo. Por que en esa forma de mostrarse, el poder no aparece. No se muestra como un caudillo, atrás de esa mesa, hay muchas personas sentadas una al lado de la otra, lo que daría cuentas de una supuesta horizontalidad.

Cristina no ofrece conferencias de prensa, hace actos con discursos elaborados. Con grandes dotes retóricos, hace referencia al pasado para introducir ideas semi-digeridas, no en búsqueda de más votos, sino de mayor identidad. En todo acto, es fácil observar quien ostenta el poder. En tanto Macri gana en votos, Cristina gana en identidad (en lo que respecta a discursos). Eso explicaría (en parte) porque mucha gente se manifiesta kirchnerista, y tanta otra le teme a decirse macrista.

En esta elección, ambos modelos fueron testeados. Distinto de lo que afirma González y grandes sectores del kirchnerimo, Macri no es «no-político», Macri es el representante moderno, de otra forma de encarnar la política. Se puede afirmar, sin incurrir en descalificaciones que muy mal o excelente, Mauricio busca administrar, en tanto el resto busca gobernar. 

Anibal, ¡el jodido!

Anibal Fernandez tiene muchas posibilidades de ser, luego de los proximos comicios, senador nacional. Una prosa particular lo distingue, despierta odio en muchos pero pasión en la juventud kirchnerista. Su discurso se corresponde con la lógica de los medios, sin duda alguna, de los personajes más particulares que arrojó la política en los últimos años.

En cualquier escuela de periodismo debería existir una materia, en la cual enseñaran a entrevistar a personajes con personalidad semejante. En caso contrario, preguntenlé a una experimentada del oficio como Magdalena Ruiz Guiñazú, periodista de trayectoria en los medios, quien entre otras cosas, fue una de las primeras en darle minutos de aire a las Madres de Plaza de Mayo en pleno proceso militar.

La entrevista radial, comienza con una premisa bien marcada por parte de la locutora, quien antes de hablar con el entrevistado, ya tenía una posición tomada acerca de las elecciones recientes en Santa Fe y no dudó en dejarlo en claro mediante cada intervención. De seguro Magdalena esperaba un título tal como «la elección fue arrolladora para nosotros» o «Agustín Rossi hizo todo mal y esto afecta a nuestro espacio político».

Anibal dice algo interesante: «¿Cuando ganamos los resultados son de los otros y cuando perdemos los resultados son nuestros?» Lo que se olvidó de decir, es que en la política, no hay derrotas propias. Las derrotas son ajenas, no hay nadie con mayor ‘optimismo aparente’ que un político luego de perder una elección. Claramente, la derrota no entra en las dimensiones del discurso político y menos, en el discurso kirchnerista.

La perlita: «El día que usted me ponga nervioso, me pongo una peluquería de damas».

A un mes del Metro Bus

Obligado por un trabajo universitario, hice el recorrido del Metro Bus porteño. Con toda la seguridad de que su utilidad era paupérrima, me dispuse a hablar con los usuarios. Edité los audios para que nos quedemos con lo importante. Escuchemos lo que decían:

Me tocó hablar con una señora que enfatizaba en decir «Ahora que no me tomo el tren, llego 30 min. antes a mi casa».
No tardé mucho en darme cuenta que el Metro Bus ordenaba el tránsito tanto como lo hacía más lento para el transporte vehicular; entonces le abrí el micrófono a los automovilistas:

Totalmente molestos, tardaban lo mismo o más de lo que se ahorraban los usuarios que habitualmente viajaban en la linea 166, pero ahora lo hacen en el Metro Bus, con sus carriles exclusivos y unidades articuladas.

Para los que no han ido, no es nada demasiado novedoso. En mitad de la avenida se suprimieron los dos carriles centrales y se hicieron las «Estaciones» que están cada 3 o 4 cuadras. Cualquier colectivo que circule a lo largo de la avenida Juan B Justo, utiliza esos carrles centrales.

El beneficio es que ahora hay colectivos con unidades articuladas que permiten transportar hasta 40 pasajeros sentados y 75 de pie; obviamente al circular por carrilles exclusivos, no compite con el tránsito, lo que disminuye notoriamente el tiempo de viaje.

La palabra Metro Bus, a este sistema, le queda muy mal. Cualquiera iría pensando en una suerte de » Subte terrestre que no es un tren» cuando en verdad es un colectivo con un transporte exclusivo y las paradas se llaman estaciones.

Son 125 mil personas que circulan diariamente por la Avenida Juan B. Justo en transporte público, en tanto 50 mil, lo hacen en transporte vehicular. Mientras se ha perjudicado notoriamente a todos los automovilistas (50 mil) se ha beneficiado a los usuarios del transporte público (125 mil)…

Sin mucho más que decir, me sigo preguntando:  ¿Acaso es una mala medida?

¿Qué es el Canon Digital?

Canon Digital es la denominación popular que se le ha dado en países europeos a la «ley de copia privada». Consiste en aplicarle una suba en los precios de los soportes de reproducción de fonogramas y fotogramas (música y fotos). Para destinar las recaudaciones a las sociedades de artistas que se ven perjudicadas por el uso de: Discos compactos, Grabadoras, Dispositivos reproductores, Discos duros, Decodificadores de señales de televisión, Memorias USB y Teléfonos Móviles.

Los fabricantes, distribuidores y minoristas; deberán abonar el impuesto, con el fin de favorecer a las sociedades de artistas, pues a ellos irán las recaudaciones de este impuesto, que en definitiva son los mayores perjudicados por la piratería.
La medida podría considerarse como una propuesta «antipiratería» aunque el mismo Miguel Pichetto, quien impulsó la ley en el senado, dice: «El canon no es un nuevo impuesto ni es una medida antipiratería, sino la reglamentación del derecho de copia privada, previsto en la legislación de propiedad intelectual» (ley 11.723).

Sintéticamente: De promulgarse esta ley, el valor de todos los dispositivos de almacenamiento y reproducción sufrirían subas en su valor. Lo recaudado llegaría a manos de los editores de contenidos «a modo de retribución», fundamentalmente porque estos dispositivos representan verdaderas pérdidas a las compañías que trabajan con las industrias culturales. 
SADAIC, entre otras sociedades de autores, son los máximos impulsores de esta ley. De ser promulgado serían los mayores beneficiados. También las discográficas buscan generar una nueva fuente de ingresos, después del declive anual que vienen sufriendo, la causa, la misma: el tráfico digital.

Vale aclarar que en las redes sociales explotó el tema en el día de ayer, cuando el senado trataba de otorgarle media sanción a este proyecto. Luego de la resistencia social, dió un paso atrás y volverá a ser tratado en las comisiones.

Con distinto olor…

Durante la semana donde solo se habló del interminable caso shocklender, del vice de cristina y de River en la promoción; el obcecado 678, utilizó la conmoción social por el tema River, para adjudicarle responsabilidades al grupo Clarín.


«Si baja River, el favorecido es el grupo Clarín quien tiene los derechos de televisación»

Bajo esta premisa (erróneamente hecha argumento para denostar la información del grupo) transcurrió la linea argumental y la agenda temática de los distintos medios oficiales.

Sus palabras ahora indicaban que los titulares de Clarín evidenciaban el interés del grupo para que el gigante millonario jugara en la «B» la proxima temporada. «River a un paso del abismo«, » River cerca de la B».
¿Acaso un equipo que está jugando la promoción, y para colmo pierde el primer partido 2-0, está lejos de la B? ¿Es equívoco ese título?

Tratar de asociar los títulos de Clarin, con el caos social que generan estos resultados deportivos; resultaron ser las relaciones más absurdas y menos argumentadas de éste programa.

No es mi intención negar la influencia de los medios de comunicación sobre el comportamiento social. Pero existen diversos estudios que comprueban que los mensajes que transmiten los medios, no son de influencia directa para el comportamiento de los múltiples receptores, en este caso los hinchas millonarios.

Por último, otra de las conjeturas que sostienen los medios «contra hegemonicos» (por propia denominación) es que el grupo Clarín alentaba el descenso de River, a través de su enunciación a la hora de informar. Lo cual lejos de ser verdad, es un completo absurdo.

Con ese mismo razonamiento podemos afirmar lo contrario: «La TV pública en su proyecto Futbol para Todos, enfocaba frecuentemente las lágrimas del DT de River, claramente porque le favorece el descenso de River». Que un grande descienda, da muestras de la transparencia de un país con igualdad, sería la premisa subyacente.

En esta ocasión, sobraron conjeturas agrradas de los pelos, carentes de argumentos y congruencias teóricas. Si Clarín tiene sus intereses, porque no pensar que los medios oficiales los tienen. Si Clarín hace periodismo corporativo, ¿Por qué no nos podemos imaginar a los periodistas oficiales, como soldados de batalla que tienden a favorecer intereses de un sector y buscan quitar credibilidad a toda idea distinta?

«Detrás de todo… Hay periodistas»


El columnista y periodista de investigación de Clarin, Gerardo Young, convocado por una agrupación universitaria, dio una charla acerca de su profesión, en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

El marco de gente no fue alentador, tal vez acompañado por la lluvia que afectaba al barrio de constitución, otro poco por la escasa difusión. La exposición del investigador tomó un tinte de debate. Alrededor de dos horas, netbook y proyector mediante, @eltatoyoung, como se apoda en twitter, respondió a la consigna propuesta por el ciclo: “Cuando seas periodista… Qué?”

Por demás, la presencia de un comunicador de este diario en particular en nuestra querida facultad era una presencia extraña. Desde el conflicto con el gobierno, la ley de medios y toda la idea (cierta) de Clarín como monopolio, costaba imaginarse que un periodista de trayectoria de este grupo pudiera aceptar la invitación tan amablemente y abordarla con tanta altura.

Lo cierto es que comenzó proyectando distintas publicaciones, contando cómo procede en cada caso, en qué se enfoca y cómo logra el resultado final de cada investigación.
«Esta nota hubiese provocado un escándalo hace 10 años, pero al día de hoy pasa desapercibida», subrayó mientras exponía una nota que evidencian los actos de corrupción del gobierno nacional (ver nota). Tal vez la gente está acostumbrada a la idea de “Robar, roban todos”, resonó entre los oyentes y por eso una nota enfocada en la corrupción, por más demostrada que esté no causa revuelo en la opinión pública.

Continuó presentando una nota publicada en Octubre del año pasado, donde tomó la historia clínica de un paciente que fue operado sin anestesia y posteriormente murió. “Esta se las traje para que vean que queda en evidencia el gobierno de la ciudad, en ningún hospital pueden faltar anestesistas. Lo mío no es contra el gobierno de Cristina” el periodista demuestra con su intervención, que no responde a fines políticos sino sociales.

Lejos de pasar desapercibido el conflicto de clarín y el gobierno nacional, añadió: «No hay que olvidarse que detrás de toda esta lucha están los periodistas, que siempre tienen la posibilidad de decidir qué notas firman y qué notas no» – contundente – «Estoy seguro que los periodistas tienen en cuenta sus trayectorias y no harán afirmaciones si no tienen los fundamentos» respondió frente a la aparición en escena del nuevo dicho popular: “Clarín miente”.

El grupo Clarín tiene sus posturas e intereses, pero éstos no siempre tienen porque representar los ideales de cada periodista de su grupo.
Hay que ser consecuentes con lo que uno piensa, dudo mucho que un kirchnerista trabaje para ese diario, pero ésta charla, exposición y debate no dejó de ser esclarecedora. Uno puede estar a favor o encontra de distintas ideas políticas pero no por eso tiene que ver con los litigios que tenga el grupo… La idea sobrevoló en el transcurso de sus palabras. 

Acerca de la libertad de expresión, risa de por medio, el periodista respondió:
“La libertad de expresión está, siempre estuvo y esperemos que siempre esté, depende de nosotros”. Para saber un poco acerca de su futuro, se mostró muy feliz con la idea de seguir trabajando en radio mitre “estoy muy cómodo y contento en la radio”.

Mientras uno esperaba escuchar a un periodista con impronta de empresario, se encontró con un investigador con intereses sociales, “hago las notas porque a mí me gusta, me apasionan, en verdad  el periodismo pasa por uno mismo”.

Con respecto a Internet, se mostró preocupado por el acostumbramiento de los periodistas de resolver sus notas desde su sillón. “En la calle están las noticias” – remató – “El periodismo es síntesis y se trata de recorrer el lugar donde está la información y lograr que el lector sienta por unos instantes que viajó con vos”.

Esperemos que el periodista que ya hace más de 10 años trabaja para clarín, quien empezó en el diario en la sección “policiales”, se haya quedado con una impresión acertada de lo que es la facultad de ciencias sociales, cuna de los futuros comunicadores.