La primera jornada de Francisco dejó sólo una certeza

la fotoPor la mañana, quisieron llevarlo a ver un sastre. Pero él dijo que no, porque antes quería saludar a la Virgen. Quisieron llevarlo en la limusina oficial de los papas con chapa SCV (Stato Città del Vaticano) y él también se negó: quiso ir en un auto común.

Quisieron enviar un gentilhombre a retirar las pertenencias que había dejado en una habitación de la Casa del Clero, donde solía alojarse cuando viajaba a Roma, pero sorprendió a todo el mundo y fue él, en persona a pagar la cuenta. Continuar leyendo «La primera jornada de Francisco dejó sólo una certeza»